martes, 13 de febrero de 2018

trinos y concreto

El metro cuadrado de suelo en Bogotá sube su precio constantemente. Eso hace felices a muchos ciudadanos que desconocen el valor intrínseco y eterno de la tierra. Cada metro cuadrado de vida se cubre con cemento y concreto, lo que hace considerar a los mercachifles que tienen el toque de Midas. Y parece ser verdad. Por desgracia.

De pequeño disfrutaba despertar temprano pues a eso de las cinco y media de la mañana los pájaros comenzaban su concierto diario como oda al sol. Eran coros multitudinarios que provenían de los jardines, porque en ese momento los arquitectos de las casas y edificios consideraban importante tener una porción de tierra que nos recordara nuestra supuesta evolución de nómadas apuestos a sedentarios panzones. Mi madre, en su apartamento, conserva el jardín con rosas, de los pocos que sobreviven en el barrio. La mayoría han sido arrasados, cubiertos con lozas y convertidos en garajes o extensiones de las casas. Según la gente no se puede desperdiciar ese espacio. Mi hija tiene la fortuna de disfrutarlo y cuidar las flores e incluso sembrar algunas plantas.

Hoy desperté de madrugada pero no hubo concierto. Cuando llegué a este apartamento hace cinco años aún quedaban algunos pájaros tercos y solistas que se empeñaban en continuar la tradición. Pero hoy no. ¿Cómo traer de vuelta el polvo de los pajaritos? Ahora se cree que trinar es escribir 280 caracteres en un teléfono.


domingo, 4 de febrero de 2018

una oportunidad por escrito

En medio de esa primera cita que tan solo pretendía celebrar su grado universitario me dijo que tenía cierta claridad respecto a que terminaría con alguien mucho mayor que ella. Incluso su padre se lo decía como un presagio. La corazonada llamó mi atención de una manera que la hizo quedar incrustada en la memoria, pero guardé silencio y me atuve a la prudencia. Los meses siguientes salió con un hombre de cuarenta años (quince más que ella) que había sido su profesor en la universidad, pero la decepcionó rápidamente, a pesar de haber querido enamorarse y dar todo lo necesario para que el asunto funcionara. Todo quedó debidamente registrado ésta semana en su blog en una de las dos publicaciones que hizo. La primera era una diatriba en honor a su ex-profesor, que dicho sea de paso quedó muy mal parado pues ella describió asuntos domésticos (donde él torpemente se destrozaba a si mismo), derribando puertas muros y ventanas al analizar una relación que no tendría un Lázaro para salvarla. La segunda publicación tenía que ver con los mitos de salir con hombres mayores donde demuestra ecuanimidad y madurez más que suficientes para querer desvestirle (solo a ella) por tiempo ilimitado. No me nombra pero es evidente que soy parte de los aludidos. Confieso que me he tomado mi tiempo pues no quiero apresurarme y ella lo ha entendido, pero ya no puedo contener por más tiempo el deseo de morderle suavemente los labios.