miércoles, 29 de abril de 2009

el comienzo del año día 5

A las diez de la mañana me reuní con la spandex para rehacer parte del trabajo. El jefe nos dió instrucciones al respecto y fuimos a charlar con la guionista (que no es guionista y desde ahora llamaré: asesora peligrosa). Nos aclaró algunas dudas en una cafetería casi de mala muerte. Al salir decidimos ir a casa de la spandex para finalizar el trabajo.

Vive con su madre en un sector exclusivo de la ciudad, aunque ella estudió en la misma universidad pública que yo, curiosamente la misma carrera, pero doce años después. Eso nos unió un poco y facilitó la comunicación, se le veía emocionada hablando del tema y lanzando nombres de profesores para saber si yo los había conocido. Almorzamos con su madre. Me sentí como adolescente haciendo la tarea.

A las cinco le entregamos el trabajo al jefe. El pretende formar a la spandex y que yo sea una especie de maestro para la gatuna pupila, así que todas las preguntas eran para ella. Como es habitual con el jefe, derrumbó todo en el segundo párrafo. Ella intentó defenderse con uñas (rojas) y dientes, pero terminó con la cola entre las piernas, parece que aún no conoce la dinámica de trabajo con el jefe. Salío furiosa, pero quedamos de vernos nuevamente en su casa para hacer los remiendos del caso.

A las ocho de la noche habíamos terminado de surcir los remiendos del documento, y lo que siguió fue la tradicional diatriba contra el jefe. Realmente es terca, pero dulce e inteligente, me enterneció y la llevé con calma. Curiosamente no la he vuelto a ver dominando cigarrillos con sus labios.

No hay comentarios: