domingo, 31 de mayo de 2009

el comienzo del año día 31

La llamé en la mañana del sabado para ajustar un detalle del trabajo del lunes, ella me contestó diciéndome que el jefe estaba preocupado por el retraso que llevamos, así que decídimos vernos al mediodía en la oficina.

Pocos minutos después de comenzar el trabajo llegó el jefe y nos distrajo con sus historias, entre ellas la de la sorpresiva aparición de mi novia el día anterior. Concluyó que la spandex estaba en la mira de mi novia. La spandex hacía chistes al respecto.

Nos tomamos dos horas largas de almuerzo, ella parecía una cajita de música, no paró de hablar, hablaba de cualquier cosa, sus novios, mi novia, el trabajo, los almacenes, los carros, las llantas, el negro, el blanco,... en fin, me entretuvo bastante.

Al regresar a la oficina nos dedicamos a bloquear el facebook en todos los computadores, estuvimos muy, muy cerca pero fui incapaz de atacar. Una de dos: estoy envejeciendo o estoy petrificado del susto.

A las cinco y media llamó el jefe para invitarnos al cine, nos extrañó pero aceptamos, aunque llegamos tarde y decidió invitarnos a comer. Nos despedimos casi a las diez de la noche sin adelantar nada del trabajo.

viernes, 29 de mayo de 2009

el comienzo del año día 30

Parecía un día normal. Al mediodía la spandex se fue a un almuerzo y yo seguí trabajando. A las 2.20 de la tarde entró mi novia a la sala de edición, estaba descompuesta, por un momento pensé que haría un escándalo. La saludé con tranquilidad y le pregunté si necesitaba algo, negó con la cabeza y salió. Quedé congelado. Diez minutos despues se había ido. La spandex entró como si nada, cuando le contamos lo sucedido se lamentó por no haber estado, dijo que me hubiera abrazado frente a ella, como nunca me ha abrazado.

Quedé deshecho el resto de la tarde.

el comienzo del año día 29

Un día normal. Parece que vamos a estar juntos en otros proyectos con la spandex. En mi opinión el coqueteo va tomando forma.

martes, 26 de mayo de 2009

el comienzo del año día 28

Comenzamos el proceso de edición y montaje con los problemas de siempre: ajustar tiempos, encontrar el material de archivo, problemas técnicos, etc.

El jefe revisó el corte e hizo un llamado de atención, segun su criterio estamos en el 20 % apenas. Nos espera un trabajo arduo esta semana.

lunes, 25 de mayo de 2009

el comienzo del año día 27

Al mediodía mis padres me convencieron de ir a la finca para que pudiera olvidar un poco la discusión. Ellos mismos me llevaron, como un niño de cinco años que va a su primer paseo.

Llegué casi a las seis de la tarde con algunas provisiones que me encargaron. En este punto debo decir que en la discusión con mi novia destrozamos tres teléfonos, el fijo y los celulares de cada uno. Así que estabamos incomunicados. Como la noche anterior no dormí en casa, mi novia se preocupó y a eso de las diez de la noche llamó a un amigo del jefe para preguntar por mi, lo que generó preocupación en los compañeros de oficina.

Me recibieron con mil preguntas acerca de mi desaparición. Sin embargo no quedaron satisfechos con la verdad, hubiesen preferido que les dijera que había dormido con tres rubias a tener que aceptar que dormí en casa de mis padres. En fin, así es la vida.

Al punto. La spandex en biquini es un sueño, a pesar de tener una resaca endemoniada. Desde el momento en que llegué, hasta las cuatro de la mañana estuvo cerca de mi. Estaba muy interesada en el tema de la discusión con mi novia, me hizo muchas preguntas a las que contesté con honestidad. Me recomendó la separación, pues realmente nos hacemos daño, y el respeto ha quedado muy atrás. Incluso me recomendó tener amores pasajeros para poder olvidar con más facilidad.

Estoy confundido.

el comienzo del año día 26

Debido a una fuerte discusión con mi novia, no me fui para la finca en el carro de la spandex como lo habiamos previsto. Con el corazón arrugado y maltrecho, preferí ir con mi madre en busca de un poco de bálsamo de fierabrás para curar mis heridas. Allí pasé la noche.

el comienzo del año día 25

El jefe llevaba un par de días planeando un paseo con la gente de la oficina el fin de semana, lo que en números quiere decir: siete mujeres y dos hombres. Yo nunca creí que se fuera a dar. Sin embargo me volví a equivocar, el paseo se confirmó y saldremos mañana, estaremos tres días en una finca.

Hoy no trabajamos pues todas las cabezas (excepto la mía), estaban concentradas en al paseo.

el comienzo del año día 24

La mañana transcurrió normalmente, la spandex continuó con su labor de edición y yo seguía a su lado intentando ver los toros desde la barrera, ella aceptaba mis indicaciones y cambios con tranquilidad. Hasta que llegó la tarde.

Después de almorzar retomamos el trabajo, yo quería ahondar un poco mas en las estructuras de cada una de las secciones del video, así que comenzé a cuestionar más a fondo. Y ahí fué Roma. De un momento a otro la otrora dulce gatita, la sensual dominatrix felina, la dueña de las piernas forradas de spandex, se deslizó hacia atrás en su silla giratoria, cruzó los brazos y me dijo que no seguía con el trabajo, que prefería que yo lo hiciera para no aguantar tanto cuestionamiento. Intenté convencerla de que mi intención no era esa. Imposible. Después de veinte minutos de discusión terminé editando lo que restaba del video frente al computador.

Ella se quedó a mi lado hojeando una revista, con una arrogancia tal que daba ternura, parecia una niña haciendo una pataleta de pucheros con su boca... qué boca. Como yo había intentado guardar distancia no sabía con certeza dónde encontrar el material, eso hizo que el proceso se ralentizara, lo que la deseperó un poco y se ofreció a ayudarme con algunas condiciones, sin mirarla contesté con un rotundo -no quiero- que la sorprendió. Curiosamente después de eso dejó de mirar la revista y seguía cada lento movimiento que yo hacía en la máquina. Pensé que de estar solos, ese era el momento ideal para morderle suavemente los labios. Terminé el trabajo y lo dejé a su consideración, ella lo revisó sin objetar e ingenuamente fue a llamar al jefe para que diera su opinión.

Yo sabía que no era el momento de mostrarle un avance al jefe, no tenía las suficientes herramientas para defenderme en caso de que quisiera destruirlo todo en un segundo. La spandex volvió a entrar anunciando que el jefe llegaría en breve. Ella no tenía idea de lo que podría pasar.

Treinta minutos después el jefe aprobó gran parte del trabajo, sólo hizo unas pequeñas observaciones y yo estaba absolutamente sorprendido. La spandex sonreía con esos labios hechos para dominar lucky strikes (o suertudos como suelo llamarlos) y me miraba sin asomo de la arrogancia exhibida apenas una hora atrás. Le pregunté si ya se había ido la nube negra del mal genio y asintió con la cabeza.

¿Seré yo un suertudo también?

el comienzo del año día 23

Hoy comenzamos el proceso de edición de la primera versión del video, la spandex decidió tomar el mando y se sentó valientemente frente al computador y comenzamos a armar el asunto. En este punto del proceso yo prefiero guardar un poco de distancia, porque de lo contrario comienzo a perder objetividad, asi que decidí estar con ella todo el tiempo, pero no me concentré mucho en el asunto permitiéndole tomar decisiones sin mayor discusión.

Trabajamos hasta las nueve de la noche porque ella así lo quiso, yo no tuve inconveniente, sin embargo debo confesar que me puse muy nervioso cuando nos quedamos solos en la oficina, y comenzé a ir a otros escritorios para hacer cualquier cosa hasta que preguntó si ella era el motivo de que yo me estuviera aburriendo. Lógicamente le hice saber que no era ese el caso, incluso me atreví a decirle que era todo lo contrario.

el comienzo del año día 22

Al comenzar el día la spandex seguía molesta con la productora y quería hablar con el jefe al respecto, intenté disuadirla y cedió un poco. Sin embargo el jefe entró a la sala de edición para curiosear en qué iba el proyecto, momento que la dulce spandex aprovechó para lanzar un par de dardos a su objetivo del momento. Para mi sorpresa, el jefe no encontró mayores inconvenientes y aprovechó, como suele hacerlo con su vocación de profesor, para darle un par de lecciones a la gatita. Al retirarse el jefe ella me hizo saber que no estaba de acuerdo, dijera lo que dijera el jefe. No entiendo porqué esa terquedad me resulta tan atractiva.

El resto del día lo dedicamos a ver el material grabado.

domingo, 24 de mayo de 2009

el comienzo del año día 21

El día no estuvo del todo bien. El plan original dictaba que debíamos grabar a la presentadora desde las 9 de la mañana, sin embargo por errores de la productora todo se retrasó seriamente. La spandex quería matar y comer del muerto, yo intenté calmar los ánimos pues nunca he creído que convenga alterar el buen ánimo de un equipo en locación. La presentadora estaba nerviosa pues, aunque no es novata, era la primera vez que hacía este tipo de trabajo. En fin, intenté llegar a buen término lo mejor que pude.

Casi a las once de la mañana comenzamos a grabar en la plaza fundacional de la ciudad, un lugar pintoresco al igual que sus habitantes. Una de ellas, una mujer que rondaba los cincuenta años, hippie trasnochada y dueña de una realidad alterada, que se acercaba de vez en cuando a decir incoherencias asustando a las féminas del equipo, me obsequió al irnos del lugar con un: ¿ adonde está la brilladora, hijo de puta?", sorprendido y desconcertado me subí a la camioneta y nos fuimos a nuestra segunda locación.

La spandex estaba muy preocupada por el retraso en el cronograma, se acercaba para despotricar de la productora y yo intentaba calmarla. Conozco a la productora hace un par de años y puedo dar fe que no es la mejor, sin embargo soluciona los problemas, y tenía varios acumulados para ese día. Pero básicamente uno la atormentaba, su último amante, por quién había dejado a su marido, y con quién había roto un par de semanas atrás, era el camarógrafo. La tensión entre los dos se sentía.

Al mediodía comenzamos a grabar en la segunda locación, todo iba bien hasta que un espontáneo del lugar comenzó a insultarme sin ninguna razón que yo conozca. Parece que era el día de los insultos para mí.

El resto del día pasó en carreras para poder cumplir el plan de grabación. En la noche cuando llegamos a la oficina nos encontramos con un nuevo problema, no podíamos recuperar parte del material grabado, las memorias digitales no funcionaban bien con nuestro equipo. Sin embargo, para mi sorpresa, y la rabia de algunas de sus detractoras, la spandex solucionó parte del contratiempo, lo que la hizo cantar de emoción. Indudablemente tuvo mucha gracia.

sábado, 16 de mayo de 2009

el comienzo del año día 20

Nos encontramos a las nueve en la oficina dispuestos a revisar el material grabado hasta el momento. La spandex me sorprendió diciéndome que retrasaría la salida de su viaje del sábado si era del caso trabajar en el guión para el último día de grabación. Le dije que no era necesario, me conmovió su interés, espero que haya sido por el gusto de vernos, no por el gusto de escribir el guión.

El material grabado no está nada mal, lo vimos hasta el mediodía, tomamos notas y quedamos en vernos a las dos para hacer la nueva grabación solicitada por el cliente. Yo me fui a una reunión importante con un líder político, sin embargo hubo un retraso en el inicio y eso alteró todo. A las dos y treinta recibí una llamada de un número desconocido, salí un momento de la sala de juntas y contesté, una voz que no reconocí dijo un sucinto -hola- y pronuncié el nombre de la spandex, de quién esperaba que me llamara. Colgaron. Devolví de inmediato la llamada y pronuncié el nombre de mi novia, quien me insultó en un colérico ataque de celos, como ya he pasado por esta experiencia (a la que no me acostumbro) le expliqué lo que pasaba, ella no quería escuchar razones y continuó con la diatriba, le contesté amablemente que de esa manera yo no podía, le colgué y volví a la reunión.

Diez minutos después me llamó la spandex para avisarme que ya estaba en la locación lista para grabar, le expliqué la razón de mi retraso y me tranquilizó diciéndome que ella lo podía hacer sola. Respiré tranquilo. Tres minutos después me envió un mensaje de texto en el que me tranquilizaba aun más, pues veía innecesario que nos vieramos en la locación, así que podiamos vernos en la oficina a las cinco.

A las cuatro y treinta llegué a la oficina, y el jefe jugó un rato con mi motocicleta, paseando a todas las gatitas de la oficina. En ese momento llegó la spandex, muy tranquila. Ya en la sala de edición, el jefe les preguntó a las gatitas cómo calificaban la relación de trabajo de la spandex conmigo, pues ha corrido la voz de lo opuestos que somos. Para mi sorpresa hablaron muy bien, incluso la spandex alabó mi forma trabajo pues siempre tengo en cuenta su opinión.

Un par de horas después nos quedamos solos en la oficina y terminamos el guión. Me gustó la facilidad que tiene para escribir los diálogos, creo que hacemos buen equipo.

el comienzo del año día 19

Fue un día entretenido. Como es habitual en una producción, algunos entrevistados llamaron a cambiar el horario de la entrevista, sin embargo la spandex lo llevó todo bien. En un momento la vi muy feliz, jugaba como una niña con el flex de iluminación, se lo ponía en la cabeza y reía, incluso con el entrevistado en frente. Eso me gustó. Me gustan las consentidas que casi son malcriadas.

Cuando llegamos a la oficina, entrada la noche, me di cuenta que estaba insolado, tenía la cara roja como un camarón, lo que fue motivo de burla por parte de las demás gatitas de la oficina, con las que voy ganando confianza.

Hubo un cambio de planes de última hora y tendremos que grabar mañana en la tarde unas imágenes que solicitó el cliente, no me gusta que eso pase.

miércoles, 13 de mayo de 2009

el comienzo del año día 18

Primer día de grabación, todo transcurrió con normalidad y cierta tranquilidad. La spandex me sorprendió pues es fácil trabajar en equipo con ella. La cercanía es agradable. Estuvimos en nuestra universidad, tuvimos tiempo de hablar y conocer nuestras similitudes y también nuestras diferencias.

martes, 12 de mayo de 2009

el comienzo del año día 17

Me llamó muy temprano en la mañana para avisarme que no podía ir conmigo a la cita con el entrevistado como habíamos acordado, el jefe le había encargado otro trabajo de manera urgente. Mientras me bañaba pensé que tal vez era mejor no verla, sentí que era una señal, para evitar generar mal ambiente de trabajo.

A las dos de la tarde entró enfundada en unas jeans apretados que hicieron que mis labios se apartaran el uno del otro, el torso estaba ceñido por una blusa negra con un dulce escote, y sus pies estaban separados del suelo por los siete centímetros del tacón de unos zapatos de charol. Le dije que eran zapatos de dominatrix, sonrió y dijo -yo soy así-.

Admito que bajé la guardia ante la coquetería y el buen humor que traía hoy, hizo burlas de mi edad e incluso aprovechó para quejarse (entre dulces sonrisas) de la cara de mandril que hago cuando estoy disgustado. Cada vez deseo mas que esté coqueteando, incluso me preguntó (entre chiste y chanza) si estaba muy triste por la partida de mi novia a su viaje de una semana. Definitivamente caería en sus garras.

Como nota al margen debo anotar que el jefe aprobó la nueva propuesta de cabezote.

el comienzo del año día 16

No hubo zurra ni regaño, ni siquiera un tirón de orejas, fui torpe al ovidar que el jefe conoce a la spandex desde que nació, pues es la hija de uno de sus grandes amigos, así que la relación es bastante diferente de la que había conocido. Lo que me hace pensar que el jefe no es muy equitativo.

Debo admitir que quién la quería zurrar era yo, el descuido con el trabajo y el el exceso de tranquilidad me hicieron sentir algo de preocupación, tanto así que pienso hablar con ella mañana para exponerle mi insatisfacción.

El jefe no aprobó el cabezote debemos trabajar en una nueva propuesta.

sábado, 9 de mayo de 2009

con el corazón en la boca

En un par de días mi novia parte rumbo a la selva en un viaje de una semanas, los nervios de los dos empiezan a ponerse de punta. No debería ser así, la selva es un lugar hermoso, mucha gente alrededor del planeta ya la ha visitado, muchos la quieren visitar y la tienen entre sus planes. Sin embargo pocos vienen a la selva de mi país por varias y serias razones.

Ella está preocupada por los habitantes naturales del lugar, las tarántulas, las serpientes, las hormigas salvajes, que en mi opinión son dulces compañeros si los comparamos con los otros pobladores del lugar como los guerrilleros y los paramilitares. Nunca se sabe que pueda pasar en el país del sangrado corazón.

Ella se va y yo quedo masticando el corazón conla boca.

viernes, 8 de mayo de 2009

el comienzo del año día 15

Otro día corto. Tal parece que ese fenómeno se presenta cuando el jefe sale del país. La buena noticia es que le guión está aprobado, eso no me lo esperaba tan pronto. Incluso la asesora peligrosa dio su visto bueno.

La gata spandex, como buena felina, está bastante perezosa, va demasiado lento diría yo. Vaticino que la semana entrante le darán una buena zurra, y yo la consolaré (mmm).

No logramos acertar con el cabezote del programa, el eterno dolor de cabeza.

jueves, 7 de mayo de 2009

el comienzo del año día 14

Otro día corto. Decidí no acompañar a la gata spandex a una pre-entrevista. Preferí adelantar el libreto. Ella también canceló la cita de la tarde.

El jefe revisó vía internet, desde centroamérica, el boceto del cabezote de presentación del programa, pero no lo aprobó.

miércoles, 6 de mayo de 2009

el comienzo del año día 13

Un día corto, tan solo una cita con uno de los entrevistados en nuestra universidad. He terminado por dar la razón al jefe y su asistente en cuanto a la terquedad de la gata spandex, pensé que sería mas fácil, pero realmente es complicada, objeta cualquier posible acción para adelantar el trabajo y no se adelanta a los hechos, por desgaracia la arrogancia que da la falta de experiencia ronda su cabeza. De momento he decidido no tomarla en cuenta en las decisiones que siguen.

martes, 5 de mayo de 2009

el comienzo del año día 12

A las nueve asisití a un recorrido por la locación principal. Interesante, bonito lugar, hay suficiente información, por el momento parece un trabajo fácil.

Sin el jefe en la oficina el lugar es tranquilo, incluso relajado. La encontré frente a un computador enviando correos electrónicos a los posibles entrevistados, curiosa forma, prefiero el teléfono para estos casos, sin embargo decidí dejarla hacerlo a su manera. Diez minutos después, tres correos habían rebotado pues ya no existían. Desplegué mi sonrisa y buscamos los teléfonos.

Hablé con la editora acerca de como hacer la presentación, cruzamos ideas y comenzó de inmediato.

Nos decidímos por hamburguesa para el almuerzo, la charla fue buena y fluida, ya hay más confianza y camaradería. Regresamos e hicimos algunas citas con los entrevistados que encontramos por vía telefónica. Mañana tenemos la primera.

el comienzo del año día 11

La gata spandex canceló la cita que acordamos con el cliente a las dos de la tarde. Estaba estornudando demasiado y le preocupaba que la gente se alarmara por el asunto de la gripa porcina. Accedi y fui sólo. Nada extraño, un par de contactos y punto.

El jefe salió del país por cinco días, así que estamos haciendo la preproduccción del video.

lunes, 4 de mayo de 2009

el comienzo del año días 8, 9 y10

Fin de semana festivo debido al día del trabajo. No pasó nada. La spandex llamó el domingo a las siete de la noche pero no me di cuenta.

el comienzo del año día 7

El jefe nos dió la instrucción de dar inicio al proyecto, en privado me hizo notar que el trabajo en grupo con la gata spandex ya no era necesario, que podía seguir adelante con mis habilidades individuales. Lógicamente no seguiré esa instrucción.

Luego jugamos un rato frente al computador, coqueteamos e inventamos cualquier disculpa para simular que trabajabamos. A las dos de la tarde nos reunimos con el cliente, no parece que vaya a ser algo difícil. Concertamos una cita tres días después.

Al salir la spandex se empeñó en acercarme a casa, pues no había ido en la moto. Su terquedad siempre me va a vencer, aunque aparento lo contrario, tanto así que la hice una halago a su excesiva persistencia. No nos reuniremos el fin de semana.

Hoy volvíó a darle su merecido a un marlboro azul.