martes, 12 de mayo de 2009

el comienzo del año día 17

Me llamó muy temprano en la mañana para avisarme que no podía ir conmigo a la cita con el entrevistado como habíamos acordado, el jefe le había encargado otro trabajo de manera urgente. Mientras me bañaba pensé que tal vez era mejor no verla, sentí que era una señal, para evitar generar mal ambiente de trabajo.

A las dos de la tarde entró enfundada en unas jeans apretados que hicieron que mis labios se apartaran el uno del otro, el torso estaba ceñido por una blusa negra con un dulce escote, y sus pies estaban separados del suelo por los siete centímetros del tacón de unos zapatos de charol. Le dije que eran zapatos de dominatrix, sonrió y dijo -yo soy así-.

Admito que bajé la guardia ante la coquetería y el buen humor que traía hoy, hizo burlas de mi edad e incluso aprovechó para quejarse (entre dulces sonrisas) de la cara de mandril que hago cuando estoy disgustado. Cada vez deseo mas que esté coqueteando, incluso me preguntó (entre chiste y chanza) si estaba muy triste por la partida de mi novia a su viaje de una semana. Definitivamente caería en sus garras.

Como nota al margen debo anotar que el jefe aprobó la nueva propuesta de cabezote.

1 comentario:

nano dijo...

.:.

"...bajé la guardia ante la coquetería y el buen humor que traía ..."

las mujeres son así y nosotros también...


.:.