sábado, 16 de mayo de 2009

el comienzo del año día 20

Nos encontramos a las nueve en la oficina dispuestos a revisar el material grabado hasta el momento. La spandex me sorprendió diciéndome que retrasaría la salida de su viaje del sábado si era del caso trabajar en el guión para el último día de grabación. Le dije que no era necesario, me conmovió su interés, espero que haya sido por el gusto de vernos, no por el gusto de escribir el guión.

El material grabado no está nada mal, lo vimos hasta el mediodía, tomamos notas y quedamos en vernos a las dos para hacer la nueva grabación solicitada por el cliente. Yo me fui a una reunión importante con un líder político, sin embargo hubo un retraso en el inicio y eso alteró todo. A las dos y treinta recibí una llamada de un número desconocido, salí un momento de la sala de juntas y contesté, una voz que no reconocí dijo un sucinto -hola- y pronuncié el nombre de la spandex, de quién esperaba que me llamara. Colgaron. Devolví de inmediato la llamada y pronuncié el nombre de mi novia, quien me insultó en un colérico ataque de celos, como ya he pasado por esta experiencia (a la que no me acostumbro) le expliqué lo que pasaba, ella no quería escuchar razones y continuó con la diatriba, le contesté amablemente que de esa manera yo no podía, le colgué y volví a la reunión.

Diez minutos después me llamó la spandex para avisarme que ya estaba en la locación lista para grabar, le expliqué la razón de mi retraso y me tranquilizó diciéndome que ella lo podía hacer sola. Respiré tranquilo. Tres minutos después me envió un mensaje de texto en el que me tranquilizaba aun más, pues veía innecesario que nos vieramos en la locación, así que podiamos vernos en la oficina a las cinco.

A las cuatro y treinta llegué a la oficina, y el jefe jugó un rato con mi motocicleta, paseando a todas las gatitas de la oficina. En ese momento llegó la spandex, muy tranquila. Ya en la sala de edición, el jefe les preguntó a las gatitas cómo calificaban la relación de trabajo de la spandex conmigo, pues ha corrido la voz de lo opuestos que somos. Para mi sorpresa hablaron muy bien, incluso la spandex alabó mi forma trabajo pues siempre tengo en cuenta su opinión.

Un par de horas después nos quedamos solos en la oficina y terminamos el guión. Me gustó la facilidad que tiene para escribir los diálogos, creo que hacemos buen equipo.

1 comentario:

nano dijo...

.:.

epa, hermano, años que no pasaba por acá, un gusto leerle...


.:.