domingo, 24 de mayo de 2009

el comienzo del año día 21

El día no estuvo del todo bien. El plan original dictaba que debíamos grabar a la presentadora desde las 9 de la mañana, sin embargo por errores de la productora todo se retrasó seriamente. La spandex quería matar y comer del muerto, yo intenté calmar los ánimos pues nunca he creído que convenga alterar el buen ánimo de un equipo en locación. La presentadora estaba nerviosa pues, aunque no es novata, era la primera vez que hacía este tipo de trabajo. En fin, intenté llegar a buen término lo mejor que pude.

Casi a las once de la mañana comenzamos a grabar en la plaza fundacional de la ciudad, un lugar pintoresco al igual que sus habitantes. Una de ellas, una mujer que rondaba los cincuenta años, hippie trasnochada y dueña de una realidad alterada, que se acercaba de vez en cuando a decir incoherencias asustando a las féminas del equipo, me obsequió al irnos del lugar con un: ¿ adonde está la brilladora, hijo de puta?", sorprendido y desconcertado me subí a la camioneta y nos fuimos a nuestra segunda locación.

La spandex estaba muy preocupada por el retraso en el cronograma, se acercaba para despotricar de la productora y yo intentaba calmarla. Conozco a la productora hace un par de años y puedo dar fe que no es la mejor, sin embargo soluciona los problemas, y tenía varios acumulados para ese día. Pero básicamente uno la atormentaba, su último amante, por quién había dejado a su marido, y con quién había roto un par de semanas atrás, era el camarógrafo. La tensión entre los dos se sentía.

Al mediodía comenzamos a grabar en la segunda locación, todo iba bien hasta que un espontáneo del lugar comenzó a insultarme sin ninguna razón que yo conozca. Parece que era el día de los insultos para mí.

El resto del día pasó en carreras para poder cumplir el plan de grabación. En la noche cuando llegamos a la oficina nos encontramos con un nuevo problema, no podíamos recuperar parte del material grabado, las memorias digitales no funcionaban bien con nuestro equipo. Sin embargo, para mi sorpresa, y la rabia de algunas de sus detractoras, la spandex solucionó parte del contratiempo, lo que la hizo cantar de emoción. Indudablemente tuvo mucha gracia.

1 comentario:

nano dijo...

.:.

"La spandex quería matar y comer del muerto..."


.:.