viernes, 21 de agosto de 2009

de cadenas y disparos



Víctima de un arrebato de nostalgia he decidido publicar algo de lo que escribía hace doce años. No me avergüenzo, pero si me sonroja rebuscar en el baúl de los escritos.

Parece que estoy hecho de re-comienzos que se encargan de formar esa cadena que me asfixia: la angustia. Supongo que es eso, sé que se llama así porque estoy leyendo a Camus (los muros de lo absurdo), por eso me atrevo a nombrarlo.

El recomenzar implica tiempo, y el tiempo implica pérdida cuando hay que re-comenzar una vez más. Es estar cada vez mas lejos de lo que se busca, es verlo navegar por el horizonte cada vez más pequeño.

Sin embargo algo queda, cada vez queda menos, pero a cada logro crece un poco. Y la lucha está en no dejarlo desaparecer, porque de ser así no vale la pena seguir. Por lo menos no antes de morir. Porque ya se sabe que nada importa, y aún menos cuando ha muerto. Vanidad de vanidades.

La cadena del tiempo se estrecha alrededor del corazón (co-razón). Hay menos latidos, pero con más presión. Es mejor un sólo disparo bien hecho, que descargar todo el tambor sin atinar una sola vez. Eso lo saben bien los amantes viejos, y lo aprecian las calentonas jóvenes.

Aún puedo correr sin fatigarme. Aún puedo dar guerra. Cada vez con menos amigos, pero los que quedan son más valiosos. Tal vez sea bueno descargar todo el cañón sobre los amigos, para que sobrevivan los que son.

Un buen disparo no mata a un buen amigo. Los buenos amigos son como las calentonas jóvenes. La tristeza sube su nivel con el paso del tiempo, cuando no se ven resultados. Es lógico. Pero es bueno recordar que todo es absurdo.

Subo la roca a la montaña una y otra vez. Los dioses me lo permiten ¿pero por cuánto tiempo?. La cadena es cada vez más gruesa y cerrada. En el tambor quedan menos balas. Pero la mirada sigue tranquila lo que busca en el horizonte.

12 de julio de 1997

2 comentarios:

Campanula dijo...

Bueno, debo decir que me sorprendes, es un escrito excelente, nunca te vi ese lado tan sentimental, es bueno saber q todos tenemos corazon y que nos late de igual manera, ahora, en este instante de mi vida estoy de acuerdo con vos en mas de un detalle, sobre todo en aquel q plantea q es mejor un tiro bien dado que descargar un tambor entero sin darle al blanco, muy muy bueno, pero aunque ultimamente no fueron mis mejores días si te puedo asegurar que a todos nos llega aquello q esperamos.
un abrazo

Caníbal dijo...

Me gusta el filtro, así uno se queda con lo mejor.

Tambien la certeza de un buen tiro te da confianza.

Un saludo