sábado, 26 de septiembre de 2009

la spandex estaba de luto

Pasé sin avisar, las secretarias me recibieron con los abrazos y besos en la mejilla acostumbrados, incluso sinceros, no esperaba nada. Una de ellas me dijo que subiera pues arriba estaban "mis niñas", se refería a las seis mujeres jóvenes y guapas que tenía como compañeras de trabajo.

Subí, el lugar estaba algo desordenado pues se van a mudar de oficina. La reacción fue de sorpresa cuando me vieron, más abrazos y más besos en la mejilla -en ocasiones dios se porta bien-. Ella estaba estupenda, completamente vestida de negro, minifalda y botas, maquillada como pocas veces, le pregunte por la razón de tanta belleza -voy al entierro de mi abuelo- me dijo, y preguntó con una expresión que percibí (o así lo quise) como descaradamente retadora, si quería acompañarla. Asentí sin dudarlo pero sin saber porqué, pues un sepelio no es el mejor de los planes un viernes a las once de la mañana.

Cuando subimos a su carro la felicité por los nuevos dados de peluche que colgaban del espejo retrovisor, pero me pareció un poco recargado el perrito de taxista que mueve la cabeza, -me lo regaló mi físico- dijo. El físico es como se puede intuir, un exponente de las ciencias duras que conoció en un viaje de una semana a Houston. Le dije que me parecía un buen regalo pero que se vería mejor en en baúl, o debajo de alguno de los asientos.

Admito que no dejé de mirar sus exquisitas y largas piernas mientras manejaba. Charlamos de tonterías de la oficina y luego nos dirigimos a la iglesia, allí nos encontramos con toda su familia y -gracias a dios otra vez- a su mejor amiga. Me presentó y se generó una situación divertida cuando alguno de los conversadores familiares preguntó cuando teníamos planeado casarnos, ya que estabamos en la iglesia. Nos miramos como en comedia americana y por bromear le pedí que nos comprometieramos, a lo que ella aceptó, pero luego aclaró que yo era solamente un amigo de trabajo que vive hace diez años con su novia (¡plop!).

Hacía más de quince años que no estaba en una misa, afortunadamente su amiga sabía cuando sentarse y cuando pararse, de lo contrario hubiera hecho un poco mas de ridículo. La spandex tuvo que hacerse en primera fila con sus familia.

Al terminar la ceremonia la dulce y sexy vestida de negro spandex me pidió que la esperara, pues no tenía pensado ir a la oficina y podríamos pasar juntos toda la tarde. Me sentí muy nervioso, pero volví a asentir como el perrito de taxista que le había regalado el físico, sin saber porqué. Además ni ella ni su familia estaban muy compungidos por la muerte del abuelo.

Mientras entraba y salía con sus familiares yo charlaba con su mejor amiga, ella sabía de mi y yo de ella pues la sexy viuda negra spandex es algo comunicativa, sin embargo estuvo muy bien pues pudimos pasar el rato sin parecer columnas.

Y no hay más que decir, al destino no hay que ponerle una magnum 357 en la sien. Lo que parecía una velada interesante, ante todo porque no se había planeado (lo que siempre es augurio de buenos momentos) es esfumó en una de las bocanadas de humo de alguno de los familiares fumadores funestos y fatídicos que anunció el almuerzo familiar, al que yo no asistiría ni en uno de mis peores momentos de locura.

Con un tierno gesto de -no lo esperaba- me pidió excusas y y me prometió que nos veríamos la próxima semana. Y mientras caminaba hacia mi motocicleta yo tenía pegado el olor de su perfume a mi piel.

viernes, 18 de septiembre de 2009

pago por ver

A lo largo de mi vida he intentado no burlarme de las personas que son víctimas de estafa. Y las películas de estafadores me gustan, habitualmente son seres encantadores que se quedan con la guapa protagonista que no daba un centavo por ellos, y además se hacen millonarios.

Muchos artistas son estafadores sin saberlo, pero la mayoría de sus managers también lo son, y lo saben, y lo aprovechan. Hay otros estafadores aun más refinados, que hacen su trabajo de una manera anónima y no quieren llamar la atención, eso lo respeto y lo admiro, porque no se dejan llevar por la egolatría, digamos que son más espirituales y eso tiene su valor, por lo menos para mi.

Debo admitir que estos actores excelsos entienden la psicología del ser humano y le sacan provecho, llegan a la cima de su arte logrando que tu seas el protagonista y que lo aceptes.

A estas alturas, amables lectores, ya habrán intuido que fui dulcemente estafado, y quiero rendir un pequeño tributo a quienes lo lograron de manera tan hábil, tan sutil, tan seductora. El monto no fue amplio, de hecho se lo merecen por la buena puesta en escena a la que asistí, es su pago, al que hay que sumar mi ego burlado pero burlón.

Hay veces en la vida que pago por ver.

viernes, 11 de septiembre de 2009

de las fechas y la memoria

No lo recordaba hasta que en la mañana entré a facebook y me encontré con los homenajes de muchos espontáneos, canciones, videos, poesías, frases, refranes y demás. No es que no me importe, por el contrario, fué algo muy impactante por haberlo visto en CNN en vivo y en directo.

Ver las torres humeantes y a los neoyorquinos correr envueltos en cenizas blancas, como fantasmas, es lo más cercano a la definición de dantesco que haya tenido noción. Cada vez que repiten las imágenes vuelve la misma sensación de impotencia, horror, miedo y tristeza de ese momento. Y espero que eso no vaya a cambiar, no me quiero endurecer.

En la misma fecha en 1.973 derrocaron a Salvador Allende en Chile, y comenzó un régimen del terror que aunque la gente del planeta repudió no detuvieron de inmediato sino muchos años después. Colombia está viviendo el 20 de julio del 73, el 9-11 está cerca para el país.

Sin embargo el régimen del terror existe en el país desde su fundación, no nos hemos detenido (me avergüenza incluirme pues no he asesinado a nadie, sin embargo no le he podido evitar) en las matanzas y masacres.

Así que hoy quiero recordar a las víctimas de :

San José de Apartadó, Bananeras, Bojayá, Caño Sibao, Chengue, El Aro, Jamundí, Macayapo, Mapiripán, El Nilo, El Tomate, Machuca, Segovia, Tacueyo, Nariño, La Mejor Esquina, El Salado, Trujillo, y por desgracia todas las que faltan y que no serán transmitidas en vivo y en directo para recordarlas.


viernes, 4 de septiembre de 2009

el parisino era un dealer

La primera vez que vi al parisino fue en movimiento, se subió a mi carro y yo tenía puesto un cassette de ella fitzgerald, ese fue el santo y seña de la amistad. No era un tipo fácil ni muy sociable, pero conmigo era todo un caballero. Con nuestras respectivas parejas íbamos al cine o a restaurantes y hablábamos hasta el amanecer de jazz, cine y política.

Mi amiga lo conoció en parís como un dealer, vendía marihuana y hachís. El año que vivió en Bogotá no tuvo que ejercer su oficio debido a la ventaja en el cambio de la moneda. Debo aclarar que era un dealer o camello o jíbaro, un comerciante, pero no un drogadicto.

Por demás era muy culto, pues estudiaba filosofía en la universidad de la sorbona, y era un fanático y profundo conocedor del cine, sobretodo del gran cine. Hace tiempo dejó su oficio, sin embargo siempre me ha parecido que ser su amigo me hace un poco gángster, y eso me gusta.