miércoles, 7 de octubre de 2009

lgbt..........¡bum!

La regla dicta que el sexo y la religión, en una reunión, son de mala educación; sin embargo en un blog son motivo de explosión. He leído el blog de una mujer joven, felizmente casada y con hijos, francamente preocupada por la libre expresión de la sexualidad en el colegio de su hija, ya que las niñas se toman de la mano y se besan en público, cuestión que le preocupa pues no es el modelo que quiere para su prole. Hasta ahí no hay lío, es un cuestionamiento válido para una madre en un mundo complejo. No tendría mucho qué decir si estuviera en su lugar, pues tampoco sabría que hacer, aunque dudo que me preocupara.


El asunto explota cuando dice que "esas personas" no tienen temor de dios, y aduce una cantidad de razones cristianas, malentendidas en mi concepto. Insisto que es un tema complejo, así que lo tomaré por partes.


Hace tiempo decidí no temer a dios pues, a la larga me parece un buen tipo, que no le hace mal a nadie, no me asusta. Estoy convencido que el ser humano está aquí para aprender a tomar decisiones, pues para cada acción hay una consecuencia, que puede afectar a más de uno  y por ende ser buena o mala. Pero dios no dice si es buena o mala, únicamente la conciencia es capaz de tal cosa,el hombre mismo, de ahí las leyes, para intentar equilibrar. El del ojo en el triángulo no se mete para nada.


El ser humano lleva miles de años intentando no recibir garrotazos por lo que hace o piensa. hace más de doscientos años consiguió la libertad, la igualdad y la fraternidad (con algunas cabezas cortadas por el camino) para que ahora la gente tenga la seguridad de expresarse como le plazca. Sin embargo no deja de recibir garrotazos cuando lo hace. Estoy en completo desacuerdo en la crítica que se hace a los actos de las personas que sólo le competen a su fuero interno, incluso si sin menores de edad.


Otra cosa es la política que, en mi opinión, la hizo el ser humano para controlar que los límites del respeto no se vean agredidos, ahí se puede opinar pero no juzgar a modo personal, para eso están las leyes, que inventaron los romanos, y por las que el planeta entero está agradecido, aunque no funcionen a la perfección.


Por mi trabajo he conocido personas que han visto vulnerados sus derechos, curiosamente me han parecido más humanas que las demás, comprenden mejor las situaciones por las que puede pasar el ser humano y las decisiones que deben tomar por ello. Los que no han pasado por eso tienen un espíritu orgulloso y un comportamiento arrogante, es difícil comunicarse con ellos y tienden a romper las leyes porque las desconocen, y en ocasiones confunden las normas religiosas con la ley tradicional.


Respeto las religiones, sin embargo, como en política, me parece peligroso cuando generan apasionamientos porque habitualmente las emociones exaltadas terminan mal para alguno de los implicados. Y la razón de su existencia es justamente lo contrario. 


Y por favor a jesús dejémoslo fuera del asunto, al fin y al cabo terminó crucificado por gente que consideraba estar en lo correcto porque seguía normas religiosas. ¿Quién entiende?

1 comentario:

Chiquita Violenta dijo...

Esto es bastante complicado. por eso casi nunca me lo pregunto.