jueves, 4 de febrero de 2010

firma y fecha

El hecho de haber tenido un día en el que supe de tres personas que no veía desde la misma época, me ha hecho recapitular acerca de mi vida. En ese momento la vida era muy nueva, incluso brillante, no me quejo, sin embargo lamento algunas de mis acciones, a pesar de todo nunca me he dejado de sentir como un niño.

Tengo por costumbre firmar con fecha los libros que ya he leído, es una costumbre que tengo desde los doce años, así cuando los vuelvo a mirar, tengo claro que edad tenía cuando los leí, cual era el moscardón diesel de ese momento. Así que decidí revisar los libros que leía en 1996.

De los tres que llamaron mi atención ninguno tiene re-lecturas, y son relativamente largos. Empiezo por Crimen y castigo de  Fedor Dostoievsky, aún recuerdo la impresión que Raskolnikov, su protagonista, tuvo en mi, el hacha, el asesinato y la culpa que no lo dejó nunca. ¿Cómo iba a suponer que yo haría lo mismo, unos años después,al corazón de alguien que me amó y me daba besos de mariposa? Me convertí en algo parecido a Raskolnikov, y la tristeza de la culpa sigue a mi lado.

Eso me lleva a El paraíso perdido de John Milton, convertirse en un paria por romper un corazón, y añorar la redención durante eones, sin éxito. Debo añadir que la imaginería de los ángeles siempre me ha atraído, no por casualidad Las alas sobre Berlín de Wim Wenders  es una de mis películas predilectas.Muy dentro de mi espero regresar a ese paraíso.

El tercer libro fueron las Obras completas de Alvaro Mutis, Maqroll el gaviero es uno de esos personajes que realmente me han llegado a conmover, su soledad frente a un mundo tan frío y distante del paraíso me abriga el corazón, es Raskolnikov, es Lucifer, es un ángel abandonado pero hermoso.

Vale la pena re-descubrirme en mis lecturas, y darme cuenta que no he cambiado tanto a pesar de mis errores, que sigo siendo el mismo niño que miraba estrellas con María.

1 comentario:

Campanula dijo...

¨Somos lo que somos, no lo podemos cambiar¨
un abrazo