lunes, 31 de mayo de 2010

¿qué decisión me queda?

El asunto de tomar decisiones y las consecuencias que pueden tener en mi vida, es un tema que me ha atraído desde la juventud, ¿cómo saber que hago lo correcto?, ¿cómo afectan las decisiones de los demás a la mías?, ¿puedo incrementar de alguna manera los aciertos gracias a ellas?

Está claro que no puedo elegir a mi familia, aunque según algunas teorías metafísicas, la familia son seres con los que debemos solucionar problemas de reencarnación en reencarnación, por eso no es raro tener dificultades con alguno de ellos y el vínculo filial hace que intentes hacer algo al respecto, pues el cariño facilita las cosas (o debería hacerlo). Sin embargo pocos piensan en eso al conformar una familia, y tal vez no tengan porqué hacerlo.

El asunto es mas sencillo cuando elijo ropa, música o casa, pues si después de un tiempo ya no me satisfacen igual que al comienzo, pues los dejo. Aunque no es igual con los amigos, puede llegar a ser parecido, algunos vínculos se evaporan con el tiempo y nadie se culpa por ello. Difícilmente se haría lo mismo con la madre o los hermanos.

Si extrapolo el tema a mi país me surgen muchas inquietudes, pues se le quiere de la misma manera que a una familia disfuncional y no se puede cortar con el como se hace con un amigo. Sin embargo al ver sociedades que funcionan mejor, sin tanta violencia, falta de educación y desigualdad, me pregunto si no hubiera preferido nacer en otro país. Muchos nacionalistas a ultranza no vuelven cuando les dan la oportunidad de vivir bajo otros cielos y se conforman con recordar. En lo personal me identifico con países como los escandinavos o Nueva Zelanda, pero no pude elegir el país en que nací y como consecuencia porto un pasaporte color vino tinto, y eso me hace un paria incluso en países del tercer mundo. La libertad tiene limites muy elevados en este caso.

Me niego a creer que la conclusión sea quedarme soportando toda clase de injusticias en mi propio país o no poder salir a buscar nuevos horizontes, porque las posibilidades tienen un cerco alambrado alrededor. ¿Qué decisión me queda?

La de sacrificarme e intentarlo no me satisface, no veré los resultados mientras viva, nuestros problemas necesitan varias generaciones para ser solucionados, y para entonces habré muerto varias veces. De momento me consuela no tener hijos a quién heredarles tan bello paraíso y decirles que somos una bella familia.

martes, 25 de mayo de 2010

nabokov frente a mis chanchas narices

Son poc@s  l@s profesor@s que han dejado una huella en mi. L@s que siguen en mi memoria lograron que amara la materia que dictaban, o en su defecto que yo me estimara un poco mas, a pesar de mis pocas posibilidades. Así que, en mi opinión,  un@ profesor@, no es cualquier cretin@ que se para frente a un tablero.

A diferencia de la mayoría, no me enamoré de mis profesoras en primaria, en el bachillerato aun menos, pues era un colegio para hombres (horror de horrores) regentado por curas, así que las faldas no tenían ninguna presencia en nuestras aburridas aulas (a no ser las de los sacerdotes misóginos... y vaya a saber que mas). Nunca perdonaré tamaña estupidez. Sin embargo en la universidad caí rendido a los pies de una profesora de historia de la música, en sus clases ella tocaba el piano y cantaba en lugar de hacernos escuchar grabaciones, narraba la historia de una forma que me hipnotizaba, y tenía el sentido del humor más ácido y negro que semejante belleza puediera soportar. Aclaro que no era menor de treinta y cinco  años, ni usaba minifaldas, pero tenía la mirada mas dulce y cachonda que se pueda imaginar. Solamente recordarla me hace difícil ponerme de pie... en fin, fue un bello amor platónico.

Siempre he sido reacio a dictar clases, pues respeto mucho una profesión tan difícil y no me considero bueno en el asunto. Sin embargo lo he ensayado en algunas oportunidades, pues considero que es una buena forma de estar conectado con las nuevas generaciones, aprendo mas yo que l@s alumn@s. En mi favor debo confesar que nunca tuve encuentros cercanos con alguna alumna, aunque la verdad las mujeres son deliciosamente coquetas en un salón de clase, y fuera de el también, pues llegaron hasta la puerta de mi casa. Imagino que ven al profesor como un trofeo de guerra, vaya prueba de ética y castidad.

Hoy estaba en un almacén haciendo fila para pagar, cuando un grupo de adolescentes en uniforme escolar llegó a tomarse una fotografía en grupo, entre ellas una belleza de pecas y ojos claros se me quedó mirando por un instante, a lo que inmediatamente bajé la mirada, pues las lolitas me parecen un atentado a la moral (respeto a las mujeres y no me considero verde ni por asomo). Después de un rato de estar mirando tonterías me encontré nuevamente con la mirada verde y pecosa, acompañada esta vez, de una ligera sonrisa y un corto desfile frente a mis narices de cerdo desahuciado, confiado le mantuve la mirada y ella no la bajó, logrando que mis chanchas narices comenzaran a temblar, ¿dios de los cerdos cantantes, es acaso esto una prueba?.

Acto seguido huí despavorido, no dudo que de ser el profesor de aquella criatura caería frente a sus encantos. Lo que realmente me preocupa es saber si mi piel está comenzando a cambiar su pálido color por uno mas verdoso o si tan solo fue un momento de debilidad pues ni siquiera llevaba minifalda sino sudadera.

sábado, 22 de mayo de 2010

las guitarras y el amor, pero nunca el olvido

Algunos se definen por lo que leen, otros por lo que comen, unos por sus amigos, yo...yo no lo entiendo, pero si estuviera en una entrevista en vivo y en directo, como político en tiempo de elecciones, y quien pregunta buscara ponerme contra la pared, diría que son mis guitarras.

Considero a los instrumentos musicales como los inventos mas perfectos que ha conseguido el ser humano, mas allá incluso de cualquier tecnología de punta. ¿Las razones? Primero son bellos, de eso no me cabe la menor duda si se trata de embellecer un lugar, en casa faltan sillas pero sobran guitarras. Segundo, son objeto de culto y misterio por parte de la gente, no necesariamente de los músicos. Tercero, pueden hacer que cualquiera sea amigable. Y cuarto (aunque hay muchas mas razones) cuando los tocas o los escuchas, te hacen bien.

Las guitarras me recuerdan ciertos momentos de mi vida, han sido testigos de mis actos, han visto llegar y también marcharse a las mujeres que han tenido a bien quererme, y yo a ellas. Cuando compro una nueva acostumbro darle el nombre de la guapa que me acompaña en ese instante de la vida, aunque nunca lo llegue a saber.

En alguna ocasión "besos de mariposa" me hizo (sin saberlo) el halago más bello que una mujer me ha hecho jamás: "tocas la guitarra como haces el amor, mueves igual la espalda". Muchas de mis guitarras llevan su nombre y, cada vez que las tengo entre mis brazos no dejo de recordar.

martes, 18 de mayo de 2010

el abogado del diablo y las flores de asfalto

Algunos pocos años atrás una psicóloga me decía, con mucho tacto, que si no era mecánico de aviones dejara de intentar arreglarlos. Nunca la obedecí, y creo seguir volando alto. Admito que mi humor corrosivo y mi forma de objetar la vida tal vez puedan resultar algo irritantes para ciertas personas y encantadoras para otras, justamente por eso dejo caer bombas en las ideas de las segundas. Soy iconoclasta desde que perdí la inocencia.

Eso deriva en una atracción manifiesta por personas que reúnan esas mismas características, aunque soy consciente que en el comienzo es un acto de plena egolatría de temperamento puercoespín, sé que no tardarán en afilar sus dardos a mi bella nariz de cerdo, a lo que solo  me queda sonreír mientras levanto con elegancia mi bombín.

Las consecuencias son inevitables, diría Bunbury, pero en buena medida benéficas, aunque el precio sea alto. Por un lado está el misterio (a veces miedo, es lo que dicen) posiblemente generado por un personaje que siendo silencioso puede pasar por inteligente, pero que cuando lo invitan a terciar en una conversación se percatan del porqué de su prudente silencio. Por otra parte está el encontrar esas personas que logran arrebatarte la razón, el corazón y el espíritu.

 Sin embargo esas flores de asfalto son miembros del club del abogado del diablo, y como yo, prefieren no tener amistades de tierra tibia y regada, con la excusa de poder seguir siendo honestas. ¿Acaso hay algo más bello que ver la naturaleza crecer , lenta pero fuerte, entre el metal y el concreto vacuo de la humanidad, rompiéndolos?

miércoles, 12 de mayo de 2010

asincrónico

Hay ciertos momentos especialmente monótonos en la vida en los que siento que no pasa mayor cosa, habitualmente lucho contra esa sensación con actividad, pero por estos días debo confesar que no hay mucho aliento. Parece que todo sale mal. Voy a hibernar unos días, tal vez así consiga sincronizar un poco mi vida.

jueves, 6 de mayo de 2010

"jugar contigo" - nueva canción






 A continuación la nueva canción del los atarbanes, puedes escucharla en el 
reproductor a la derecha de la pantalla

                                   JUGAR CONTIGO


jugué a ser un romeo desvergonzado
y me reía firmando las facturas
pero la vida siempre cobra de contado
mas intereses, los matones y la usura

ahora me veo corriendo y reflejado
en las vitrinas mas caras del pasado
ya no hay abrazos ni besos con ternura
sólo disparos, puñales y suturas

nunca debí jugar contigo
nunca debí
nunca debí robar tu abrigo
nunca debí

no no no no

(por las heridas no te preocupes, prefiero las cicatrices a los tatuajes)

no me arrepiento por nada de lo hecho
tan solo espero sacar algún provecho
aunque te quiero mejor salgo del juego
tan sólo  con un disparo en el pecho

nunca debí jugar contigo
nunca debí
nunca debí robar tu abrigo
nunca debí
nunca debí jugar contigo
nunca debí
nunca debí ser tu testigo
nunca debí

(claro que puedes quedarte con los regalos, los anillos y las tarjetas)

nunca debí jugar contigo
nunca debí
nunca debí robar tu abrigo
nunca debí
nunca debí jugar contigo
nunca debí
nunca debí ser tu testigo
nunca debí

(me estoy recuperando bien, pero no me llames... yo te llamo)


lunes, 3 de mayo de 2010

el ataque de la gata bomboná parte 1

He decidido llamar gata bomboná a la bella amiga de mi novia, ¿las razones? tal vez sea por el acento seseado del sur del país, y porque sin duda es un bombón de piel morena y ojos azabache con aire árabe.

Hoy llamó por teléfono y cuando la saludé olvidó el motivo de la llamada, un par de risas después me pidió que subiera el precio de la cotización que le envié la semana pasada, es una buena señal en caso de no pasar a un nivel más atrevido de la relación, habitualmente me piden que baje la cotización, nunca lo contrario. ¿Acaso tendrá algo en mente?

Luego me pidió el teléfono de una amiga común con la que ella trabajó durante un tiempo bastante largo, quiero decir, con el asunto de la cotización me haría dudar, pero con esto no.

¡Señor@s hagan sus apuestas!