lunes, 14 de marzo de 2011

vuelvo a comenzar: tabula rasa

No tengo un método específico para escribir canciones, aunque siempre tengo a mano una libreta de apuntes, la mayoría de las veces esos versos nunca terminan siendo parte de las canciones, en su lugar quedan palabras que voy dejando salir sin pensar mucho, mejor sería decir sintiéndolas mucho.

Eso fue lo que pasó con "vuelvo a comenzar" la canción que publicamos con los atarbanes el año pasado, el texto salió tan rápido como un suspiro, de una sola vez, como dictada, y me gustó así. Nunca pensé que esa canción sería un adelanto de mi vida (aunque en ese momento no tenía la menor idea del asunto), es curioso ver como el sincronismo va conectando los cables sueltos de mi porvenir... juegos del destino, supongo.

Hace quince días nació mi hija, ella fue una sorpresa que no esperaba, siempre me vi como un lobo estepario aullando solo a la luna. Aunque confieso que llevo meses planeando mi nueva vida como padre inexperto, no puedo negar que el momento de tenerla por primera vez en mis brazos me conmovió hasta un punto tan profundo de mi espíritu que no conocía, aun no despierto, verla dormir es la mejor forma de silencio que pueda describir.

En este momento pienso que no hay planes que valgan, parece que la idea de vida que tenía ha sido borrada de una sola vez, tabula rasa sin nada que deber, no veo claro mi futuro, sin embargo siento una profunda emoción y percibo mucha diversión por delante. No siento miedo, pero si algo de inquietud, el mismo cosquilleo nervioso que sentía en el estomago cuando esperaba el disparo de partida en una de mis competencias de nadador cuando era adolescente, recuerdo que los nervios se desvanecían cuando tocaba el agua y comenzaba a nadar sin pensar en nada, aprendí que no se trataba de ganar, tan solo de nadar.

El momento se repite, me lanzo a un agua que seguramente será purificadora, la vida se presenta plena, y vuelvo a comenzar.

2 comentarios:

●•• √эиuⓩ ••● dijo...

Woooow!!! Qe hermosas palabras... y Pues sí, en efecto un hijo viene a "destruir" nuestros planes, pero en su lugar, nos ofrece un mosaico de nuevas aventuras y emociones diarias que llenan el alma, de amor y satisfacción...

Muchas felicidades... !

Gabriel Cruz dijo...

Y así son tantas cosas como la vida misma Aguijón, el punto no es llegar a la meta sino disfrutar del camino, qué padre metáfora la tuya de los momentos que va uno experimentando, y qué gran momento es el de tener a tu bebe en brazos y verla existir, no imagino lo que debe de ser :)
Saludos!! :D