lunes, 18 de abril de 2011

el sueño que ya no tengo

El sueño escapa, asincrónico y travieso, los párpados no entienden porqué y se hacen pesados una vez más, entre tanto divago intentando levitar, pero hay un embotellamiento en el camino del medio y no alcanzo la concentración adecuada, el zen en el tercer mundo latinoamericano es un disparate que tarugos como yo perseguimos sin éxito, olvidando que hemos cambiado las inmaculadas alas angelicales por las turbias y transparentes de las moscas insolentes y olvidadizas; luego de rondar un poco encuentro sosiego en los aullidos del indio y su bingo fuel perfumando la tempestad, el sueño regresa y acaricia mi melena, recordándome que mis mejillas no son como antes y que el fuego en la mirada se apaga, obligándome a reaccionar y recuerdo el sueño que ya no tengo.

1 comentario:

Gabriel Cruz dijo...

Y siento ello como una forma poética de describir el paso del tiempo, o qué fuerte me han caído las palabras :(