lunes, 29 de agosto de 2011

desvarío de una oveja encarrilada

La exigencia personal ha sido una constante en mi vida, siempre he creído (y lo sigo creyendo) que con un poco más de esfuerzo puedo hacer mejor lo que me propongo; no está de más decir que eso trae consecuencias no del todo gratas, como altos niveles de crítica (personal y no tan personal), y algunos daños colaterales que tan sólo quien conviva conmigo puede ver claramente, en fin siempre quedan cicatrices.

Cuando entré a la universidad esperaba altas cuotas de disciplina y esfuerzo, ataques constantes a mi capacidad intelectual, además de sangre, sudor y lágrimas durante el proceso, pero a cambio encontré altos niveles de mediocridad, ego desbordado, y muchas vistas gordas y miopes. La respuesta fue el desinterés y la frustración por la carrera que había elegido como fuente de mi prometedor futuro, y me dediqué a tocar rocanrol sin vestirme de cuero ni taches. Luego de un año de devaneos con la música, el mercadeo y la publicidad, decidí regresar a terminar lo que había dejado comenzado, pues no toleraba dejarlo a medias, a pesar de todo.

Casi dos décadas después regreso a la misma alma mater como profesor (declaro que no tengo la vocación de maestro) dejando que el destino me juegue una broma macabra, pues siempre critiqué a mis educadores universitarios como mediocres que nunca consiguieron el éxito en la vida profesional, razón por la cual eran catedráticos y no profesionales a carta cabal. A mi favor debo mencionar que mi experiencia laboral fue decisiva para conseguir el trabajo, aun así me preocupa lo que dice el refrán "la lengua es larga y azota el culo", por lo tanto el reto que se presenta a mi disciplina y exigencia hace que la oveja (de noche todas las ovejas son pardas) descarriada vuelva al redil, pero aullando, solo por incordiar, eso si con toda la humildad de la que es capaz un buen lobezno dispuesto a cambiar el rumbo de su destino, a ver si termina (de una vez por todas) con tanta broma macabra.


2 comentarios:

Gabriel Cruz dijo...

Y entiendo tal situación, que a ciertas circunstancias les da a uno por juzgarlas fuertemente y ¡oh! sorpresa, termina uno recorriendo el mismo camino, qué cosas, pero bueno, si con ella se logra el que exista alguien esmerándose a hacer bien lo suyo, ya es un gran camino ganado ¿no crees? :)

hablo bajito dijo...

Hola MOscardon, me gusta el nuevo fondo de tu blog :)
no me imagine que fueras maestro alomejor es tu oportunidad de ahora si exigirles mucho a tus alumnos :)

Saludos