miércoles, 28 de septiembre de 2011

ciegos sordomudos

Hace unos años fui testigo de algo que me conmovió, debía entrevistar a jóvenes que además de ser ciegos,  eran a la vez, sordomudos. Nunca había pensado en la posibilidad de contar con sólo dos sentidos para vivir la vida: el tacto y el olfato.

Obviamente tenían un "traductor" que se comunicaba con ellos con una suerte de alfabeto táctil, tocando sus manos, rostro, brazos y torso, intentaba hacerles llegar mi pregunta. La tarea no era nada fácil, cuando los muchachos no entendían emitían unos sonidos desarticulados que parecían  gemidos de dolor, se desesperaban. A pesar de mi conmoción tuve la oportunidad de recibir bellas respuestas que me conmovieron aun más.

Creo que quienes estamos tan seguros de contar con los cinco sentidos somos tan arrogantes con la materia percibida, que nos convertimos en discapacitados espirituales. Está claro que las madres desarrollan ese otro sentido con el que perciben a sus hijos, al fin y al cabo los llevaron en su vientre y eso es único, pero los hombres no son tan perceptivos.

No tengo duda que hay más sentidos que ayudan a descodificar mensajes fuera de las dimensiones de tiempo y espacio en las que nos desenvolvemos, hay quienes los desarrollan y su progreso espiritual es evidente. También hay quienes dicen haberlos desarrollado y cobran por eso, en ellos no creo mucho, pues considero que el avance es algo personal.

En conclusión, creo que la gran mayoría de nosotros somos discapacitados espirituales, y al igual que los ciegos sordomudos a quienes entrevisté, hay alguien intentando comunicarse con nosotros, me queda la esperanza de que nos sacudan fuerte, hasta despertarnos.

3 comentarios:

Campanula dijo...

Algún día optaremos por despertar, se nos hará necesario ;)

Gabriel Cruz dijo...

Y ojalá y a nosotros nos llegue pronto Aguijon, aunque no dudo que con la experiencia que viviste, ya hayas recibido esa sacudida, así que ojalá y al resto de nosotros nos llegue pronto ese despertar para tener una mejor armonía con lo que nos rodea :)
Va buena vibra :D

Karla dijo...

Wooow, no había leído tu post. "Discapacidad espiritual"... sí. Discapacidad emocional, también. Qué belleza haber podido ser partícipe de un encuentro así. El tema de la ceguera en general, y de la sordoceguera en particular me llamaba muchísimo la atención cuando estudiaba la carrera, en la materia de psicolinguística. Hellen Keller es todo un ejemplo a seguir. La tuya debe haber sido una experiencia de esas que se quedan toda la vida. =D