jueves, 8 de septiembre de 2011

de escoger seguiría siendo el lobo

en ocasiones, cuando la vida se dedica con gusto al deporte de abofetearme, me gusta pensar que estoy en un cuento infantil, rodeado de hansels, gretels y cruellas de vil, para intentar distanciarme de los personajes reales y poder vislumbrar una posible solución al acertijo... tal vez sea una solución infantil pero no me importa, al final se hace un poco divertida.

luego de morder y paladear las casitas hechas de azúcar percibo el dulce sabor del cianuro y pienso si lo ingiero para que me haga más fuerte, de cualquier manera no acabará conmigo, de la misma manera que no logró acabar con más de un reyezuelo debidamente entrenado en los menesteres de la traición, los puñales en la espalda y el veneno en cada postre, ahí va...

así que elijo ser el lobo no tan feroz y solitario que siempre he sido, (ya he sacado la carne de mi dieta, así que las abuelas pueden estar tranquilas) y dedicarme a dar paseos por mi pequeño bosque y dejar que la magia haga su parte... que hace tiempo lo estoy esperando.

2 comentarios:

Gabriel Cruz dijo...

Y bueno, aunque en efecto el deseo de que la magia se haga real está ahí, no pinta mal el que haga uno también lo propio para que ello sea posible, no hay que perder la fe en ello ;)
Va buena vibra Aguijon :D

Campanula dijo...

Ojala la magia llegue rápido :)