miércoles, 30 de noviembre de 2011

el regreso de las botas de gamuza azul

La lluvia se empecina, no es que sea terca, tan solo es perseverante, y eso me gusta, ¿pero botas de gamuza para ir en la motocicleta con semejante clima?, definitivamente si, aunque prefiero usar las marrones (tal vez porque aguantan mas tirones), las azules descansarán un poco, pero te advierto, cuando vuelvan a las calles no te atrevas a pisarlas... así es el rocanrol por estos lares, el azul nunca se va, tal por eso le dicen blues.

viernes, 25 de noviembre de 2011

los chaparrones grises de arrebol

Me gustan los días grises, la lluvia pertinaz que hace brillar las aceras de mi ciudad, mantener la frente en alto mientras las gotas acarician mi rostro, mientras la gente corre o se encoge creyendo que eso los va a proteger del líquido elemento ¿acaso hace daño mojarse un poco?. Me gusta llegar a casa y sentir el calor de hogar, quitarme la ropa húmeda, preparar un te de menta y saludar a mis plantas, mirar por la ventana y divisar la belleza lóbrega de una capital perdida.

lunes, 14 de noviembre de 2011

es inquietante y tácito

Las plantas han crecido, están radiantes y llenas de flores, hasta el momento el ejercicio de cuidarlas para saber si puedo mantener viva una relación va bien; poco a poco mis aptitudes en la cocina van mejorando, las compotas de frutas que le preparo salen bien al igual que las papillas, también he aprendido a hacer pasteles de naranja y compré una máquina que hace pan.

Lentamente voy aprendiendo las canciones de mi infancia y se las canto al piano, ella se entretiene (por fortuna) e incluso ríe, tanto ha sido el gusto que la próxima producción de los atarbanes serán esas tonadas que me acompañaban de niño.

Incluso estoy retomando el ejercicio, aunque el rechinar producido por el óxido y el traquetear de los huesos suenan como una burla a mi empeño, no me cabe duda que volveré al camino que dejé hace ya veinte años, no puedo permitir que mi hija no vea en mi a una persona que se esfuerza por mejorar, aunque no estoy esperando que lo diga, claro está, es un convenio tácito... conmigo mismo.

El año entrante comenzaré a estudiar una maestría, en fin, es inquietante darme cuenta lo quieto que estaba, lo que había dejado de lado aunque me gustaba, lo procrastinador  que he llegado a ser en la vida, y eso que mi hija tan solo tiene ocho meses, vaya energía que trae :)

viernes, 4 de noviembre de 2011

por estos días la tristeza

Es curioso como los seres humanos nos vemos afectados de manera similar aunque nos separen miles de kilómetros de distancia. Por estos días la mayoría de las publicaciones que sigo(porque han ido disminuyendo, ya no escriben tanto como antes) se han referido a la tristeza. De México a Chile pasando por Medellín, he visto torrentes de letras haciendo venias a la soledad, la incomprensión y el desasosiego.

También es curioso ver cómo las personas con las que comparto los espacios se han visto afectadas en una evidente baja de energía, y me incluyo, ¿acaso el medio ambiente nos envuelve en su letargo?, ¿conviene creer que ese letargo está hecho para que pensemos mejor las cosas?