lunes, 26 de diciembre de 2011

listas inversas de propósitos y deseos

Por estos días es habitual encontrarse con una enorme y variada cantidad de listas de propósitos y deseos para el año que viene, por supuesto no hay novedad en ello, excepto por un detalle, en menos de una semana arribará el tan cacareado 2012, con la mochila llena de las dudas y miedos tan cotidianos para la humanidad desde que tiene memoria.

Los que saben del tema dicen que un deseo se cumplirá sin lugar a dudas si la intención y la emoción con que sea concebido son lo suficientemente fuertes como para darle la chispa de vida necesaria. El asunto es que el mundo (como lo conocemos hasta ahora) se puede acabar en unos seis meses, o tal vez doce, ¿qué hacemos entonces si no hemos aprendido a mejorar la eficiencia de nuestras emociones e intenciones?

Propongo como solución las listas inversas de propósitos y deseos. Me explico, lo común es que la lista sea mas o menos así: voy a hacer ejercicio, voy a hacer dieta, voy a dejar de fumar, voy a dejar de mirar al marido de mi amiga, etc, todas situaciones que no van a cambiar porque el deseo y la intención son opuestos, así que lo mejor sería reescribir la lista de la siguiente (y honesta) manera: no voy a hacer ejercicio, no voy a hacer dieta, no voy a dejar de fumar, no voy a dejar de mirar al esposo de mi amiga (aunque con él si haría ejercicio ¡y de qué manera!), seguramente de ésta forma nuestros deseos se verán realizados, y si no es así el deseo del deseo sería cumplido, se gana de cualquier manera, ¿no es cierto?

Tal vez sea la última lista que se redacte si el mundo baja el telón, así que vale la pena arriesgarse.

lunes, 19 de diciembre de 2011

boli y la navidad

Aunque vivíamos en el mismo barrio conocí a Boli en el colegio, el era brillante y excéntrico, razón por la cual era atacado con la crueldad propia de los estudiantes de un colegio de curas, tal vez por esa misma razón nos entendimos bien.

Su inteligencia estaba muy por encima del promedio, siempre le estaré agradecido pues el hacía mis exámenes de cálculo (y yo le ayudaba con los de inglés) con una generosidad pasmosa. A pesar de tener un problema en la cadera que lo hacía cojear un poco, fue admitido en las fuerzas armadas, donde parece ser que hacen el mismo examen que hacían los nazis para asegurarse de la pureza de la raza, sin duda su habilidad para los números hizo que la institución de los barquitos de guerra hiciera caso omiso de su estilo al caminar y le permitiera el ingreso.

Dos años después se retiró pues no aguantó las jerarquías estúpidas y entró a estudiar ingeniería, ahí le perdí el rastro por un tiempo, lapso en el que el decidió aislarse del mundo conocido. Pasaron casi diez años cuando lo volví a ver, había cambiado mucho, incluso envejecido, me dijo que había llegado a pasar la noche en la calle, a pesar de tener familia, respeté su sabiduría de gato callejero, pero le recordé que prefería que durmiera en mi casa y no en la calle, sonrió y desde entonces pasaba la navidad en casa de mi madre, apreciaba el calor de hogar.

Hasta hace unos cuatro años acostumbraba aparecer en mi casa el día de navidad, hablábamos de filosofía (el es un lector empedernido) metafísica y cosas por el estilo, para ese momento vivía en habitaciones alquiladas, asistía a comedores comunitarios y vendía ropa de segunda mano, la vida seguía sin ayudarle a sonreír.

Desde entonces no lo veo en las calles del centro de la ciudad jugando partidas de ajedrez con los vendedores ambulantes, ahora que la navidad se ilumina no puedo evitar pensar en el y desear desde lo más profundo de mi corazón que esté sonriendo, sería un exabrupto decir ¡feliz navidad Boli!

lunes, 12 de diciembre de 2011

scrooge se retira al cuarto de atrás

Hace apenas un año publiqué "el noble espíritu de scrooge" y ahora la vida se regodea quitándose con elegancia el guante y abofeteándome dulcemente la cara, ya no puedo seguir siendo el aguafiestas que con tanta facilidad puedo interpretar, excepto (claro está), que decida disfrazarme del enano gruñón (el de blanca nieves) para jugar con mi hija.

Esta navidad es el comienzo de una nueva manera de ver estas fiestas, no pienso contradecir el texto citado, sigo pensando lo mismo, sin embargo no pasaré el día de navidad en el estudio o leyendo como acostumbraba, esta vez bailaré y cantaré con mi hija.

Es seguro que santa no se hará presente, pero si estarán helena la berenjena, gloria la zanahoria, el ajo espartajo, teresa la fresa, nano el banano, napoleón le pera y ñongo el mono lleno de cariñongo, que son los personajes que han ido apareciendo en nuestro mundo de fantasía. Así que el disfraz de scrooge será debidamente guardado no sin antes agradecerle los favores recibidos.

De cualquier manera pensaré en los niños que verán rotos sus sueños esta navidad, que es lo más cercano a una plegaria, aunque tal vez no sirva de nada.

domingo, 4 de diciembre de 2011

algo de egolatría y mercadeo del rocanrol

El negro burgundy (baterista de los atarbanes) se ha puesto a la tarea de organizar el archivo de la banda, y entre otras cosas están las entrevistas y apariciones (leves y fantasmagóricas) que hemos hecho en la radio, tengo claro que es un vil acto de egolatría :), pero aparte de mostrar un poco la música de la banda, quiero alentar el trabajo hecho por nuestro (de por si) muy perezoso pero sandunguero baterista. Recomiendo detener el molesto reproductor automático de nuestras magníficas creaciones que se encuentra a la derecha (arriba) del blog, antes de escuchar mi mel(odiosa) voz.

 los atarbanes en entrevistas y radio by los atarbanes