lunes, 26 de diciembre de 2011

listas inversas de propósitos y deseos

Por estos días es habitual encontrarse con una enorme y variada cantidad de listas de propósitos y deseos para el año que viene, por supuesto no hay novedad en ello, excepto por un detalle, en menos de una semana arribará el tan cacareado 2012, con la mochila llena de las dudas y miedos tan cotidianos para la humanidad desde que tiene memoria.

Los que saben del tema dicen que un deseo se cumplirá sin lugar a dudas si la intención y la emoción con que sea concebido son lo suficientemente fuertes como para darle la chispa de vida necesaria. El asunto es que el mundo (como lo conocemos hasta ahora) se puede acabar en unos seis meses, o tal vez doce, ¿qué hacemos entonces si no hemos aprendido a mejorar la eficiencia de nuestras emociones e intenciones?

Propongo como solución las listas inversas de propósitos y deseos. Me explico, lo común es que la lista sea mas o menos así: voy a hacer ejercicio, voy a hacer dieta, voy a dejar de fumar, voy a dejar de mirar al marido de mi amiga, etc, todas situaciones que no van a cambiar porque el deseo y la intención son opuestos, así que lo mejor sería reescribir la lista de la siguiente (y honesta) manera: no voy a hacer ejercicio, no voy a hacer dieta, no voy a dejar de fumar, no voy a dejar de mirar al esposo de mi amiga (aunque con él si haría ejercicio ¡y de qué manera!), seguramente de ésta forma nuestros deseos se verán realizados, y si no es así el deseo del deseo sería cumplido, se gana de cualquier manera, ¿no es cierto?

Tal vez sea la última lista que se redacte si el mundo baja el telón, así que vale la pena arriesgarse.

2 comentarios:

Campanula dijo...

jejeje puede funcionar ;)

Gabriel Cruz dijo...

jejejeje y en efecto aquella sería la primer lista en cumplir más de dos puntos ¿no mirar a la esposa del amigo? jejejeje esa es buena :D
¡¡Felices fiestas Aguijon!!