lunes, 30 de enero de 2012

la perspectiva de los sueños


En la vida nos esforzamos por intentar llegar a conocernos aunque no tengamos claro lo que eso pueda significar, dicen que todo habla acerca de cada cual, la postura corporal, las mirada, la forma de hablar, la ropa que usamos, las actividades que realizamos, incluso la caligrafía puede llegar a desvelar lo que ni siquiera nosotros sabemos. ¿Pero cuál es la imagen que tenemos de nosotros mismos? y ¿es la misma que tienen los demás?. Esa diferencia puede ser un abismo.

Una amiga estaba convencida que tenía habilidades de bruja porque decía que podía escuchar voces (como el niño de "sexto sentido", la película), además creía que en una vida anterior había sido quemada en la hoguera acusada de brujería. A pesar de lo dicho tenía una relación de amor-odio con la iglesia, era devota de la hagiografía y acostumbraba a llevar estampitas de santos para atraer la buena suerte, de alguna manera creía que tenía madera de Juana de Arco.

Me llamaba la atención la facilidad que tenía de generar juicios de valor y la cantidad de prejuicios que se había formado, generalmente hacia los hombres, una actitud non sancta para alguien de espíritu tan elevado (según ella). Alguna vez me dijo que tenía un sueño recurrente, la quemaban en la hoguera, le pregunté si sentía el calor de las llamas, me respondió que ella veía arder una mujer que suponía era ella. Después de pensarlo un poco me atreví a decirle que tal vez ella no había sido una mártir como lo creía (motivo de orgullo, por supuesto) sino un cura de la ¿santa? inquisición que disfrutaba con el dantesco espectáculo. Abrió los ojos enfurecida. Perdí su amistad.

3 comentarios:

Minuet dijo...

Hola Aguijón tienes un PREMIO en mi blog...

Muachhhhhh, besazo

Gabriel Cruz dijo...

Uy, pero qué mujer tan susceptible, que tampoco era para tanto, porque en efecto, los sueños no hay que tomarlos tan literales, pero bueno :P

Campanula dijo...

jajaja generalmente vemos lo que nos conviene, si alguien nos dice lo contrario, lo detestamos por ello.

Un saludo