lunes, 30 de abril de 2012

estornudos contenidos

Si hay algo que me guste en las mujeres es la espontaneidad. La generosidad en las sonrisas y el estrépito de una carcajada, vuelan directamente a ciertas zonas que me emocionan sin más. De eso a enamorarme hay un paso que se supera con el galanteo y la coquetería propias de la situación, bellos momentos.

Debo incluir aquí otro acto cotidiano que prefiero en su espontaneidad, el estornudo. ¿Acaso no es cierto que reconocemos el estornudo de "ella" al igual que su risa?, en mi opinión es parte del encanto, un estornudo honesto y estrepitoso es tan seductor como aquella sonrisa de ojos entrecerrados luego de un par de copas de vino, mientras sube y baja la mirada de mis labios a los ojos. Bellos momentos.

Por las razones arriba expuestas debo confesar que soy por completo intolerante a los estornudos contenidos, esos llamados "de buena educación", los que apenas consiguen que el mechón de la frente se balancee suavemente y no emiten sonido alguno. En mi opinión, la onomatopeya del estornudo es achú, y la del beso muac... aunque en éste caso también hay otras muy agradables.

Así que cada vez que tengo la no muy grata oportunidad de presenciar a una de estas damiselas, tan correctas "educadas" y bienpensantes, justo en el momento en que se llevan con esmero el dedo índice debajo de la nariz, pienso que estoy próximo a encontrarme ante una escena dantesca, donde, ante la imposibilidad de encontrar una buena salida, la presión del aire conseguirá que el coco, la maseta o en buen castellano la cabeza de la susodicha, explote inmisericordemente, dejando el lugar lleno de restos de ojos, dientes, mocos y, en el mejor de los casos, materia gris esparcidos por doquier. Habitualmente me tiro al piso, por si acaso...

lunes, 23 de abril de 2012

flor de loto

Grandes ojos encantadores, con los párpados a la mitad
un lunar sobre su labio, sonrisa plena, boca grande, dientes perfectos
su postura portentosa es debida a barras de titanio en su columna
una flor de loto en su espalda oculta la cicatriz
"a las mujeres también nos dicen que no" 
me dice bajo el paraguas, caminando por el puente, rayos violeta al fondo
te llevo a tu casa, no es conveniente que camines sola en la noche
de cualquier manera inventaremos cualquier excusa
para vernos un poco mas. Llueve, rayos y el cielo violeta.

sábado, 14 de abril de 2012

¡achtung baby!



Hay discos que marcan nuestra historia sin que estén en nuestros planes. A pesar de haberse publicado en 1991 fue tres y cuatro años después que decidió hacer parte de la banda sonora de mi vida. Sonaba una copia en casete en el carro aquella noche de miércoles en que decidimos, sin pensar, irnos a nadar a la laguna de Guatavita y bañarnos en el oro del dorado mítico. Llegamos a la una de la mañana,desnudos nos zambullimos en un agua helada infestada de estrellas, no puedo negar que fue mágico. Sonó muchas veces cuando hacíamos el amor. Lo compré de segunda mano en una tienda en alguna carretera gringa. Cuando nos separamos ella se lo llevó. Tal vez la acompañe en Trieste y le recuerde las estrellas enlagunadas de nuestra juventud mientras hace lo posible por olvidarme.

jueves, 5 de abril de 2012

oración de un irredento

Éste es el último año del mundo como lo conocemos, lo han dicho los mayas que no fueron tontos (y sí paganos,según la ¿santa?, santanásica inquisición), de ninguna manera, así que propongo celebrar éstas fechas canónicas de la forma más pagana que podamos encontrar. En otras palabras, recordemos nuestra humanidad perdida entre tanta distracción mundana. Recomiendo para tal efecto, antes de cualquier cosa, apagar el computador y el teléfono celular, y darnos una ducha (no fría si eso acaba con los pensamientos lascivos) mientras elevamos los pensamientos hacia el cariño de alguien en particular... o en general, eso también vale.

Las mujeres tienen ciertas ventajas (eso creo) sobre los hombres (a menos que sean metrosexuales, pero no me cala el ejemplo). Alimentar de carmín el color de sus labios entreabiertos, enmarcar de color la mirada para dejarnos lelos, dibujarse uno que otro lunar, o mejor aun el triángulo de lunares de las bermudas (j lo sabe bien)  para hacernos perder la cordura (no es necesaria en éstos casos), aunque sea momentáneamente. A los hombres recomiendo nunca perder el buen aliento, ya que el jadeo implica aire compartido, y el buen aroma hace que no dejen de comerles la boca. Mejor aun si dentro de ese aire enrarecido van encajadas (como el veneno en el centro del chocolate) algunas palabras eficaces (no procuren decir la verdad, deben, eso si, ayudar en la dramaturgia de la situación) que a ellas les demuestre que tenemos cierta inteligencia emocional a pesar de no manifestarse en nuestra estupidez de los afectos.

Así que por favor olvidémonos de la ropa interior
y ponte carmín para revolcarnos en el jardín (y sus alrededores)
tu usa el liguero que yo usaré el sombrero
mientras susurro mentiras al morder tu oreja
tu eres la miel, yo soy la abeja (recuerda que estamos al aire libre)
deja que salte al vacío seguro de caer
en las mallas que forran el muro al mecer
de tus piernas trémulas como bailarinas
antes de salir a escena y saberse danzarinas
en el mejor baile que es el horizontal
es el último año, de nada vale ser vestal
y por último préstame tu aliento y dame tiempo
para relamer tus lunares de la manera adecuada
y viajar a horcajadas como en un danzón
en el último año del dragón.

(que así sea)