sábado, 14 de abril de 2012

¡achtung baby!



Hay discos que marcan nuestra historia sin que estén en nuestros planes. A pesar de haberse publicado en 1991 fue tres y cuatro años después que decidió hacer parte de la banda sonora de mi vida. Sonaba una copia en casete en el carro aquella noche de miércoles en que decidimos, sin pensar, irnos a nadar a la laguna de Guatavita y bañarnos en el oro del dorado mítico. Llegamos a la una de la mañana,desnudos nos zambullimos en un agua helada infestada de estrellas, no puedo negar que fue mágico. Sonó muchas veces cuando hacíamos el amor. Lo compré de segunda mano en una tienda en alguna carretera gringa. Cuando nos separamos ella se lo llevó. Tal vez la acompañe en Trieste y le recuerde las estrellas enlagunadas de nuestra juventud mientras hace lo posible por olvidarme.

1 comentario:

Campanula Azul dijo...

Que linda entrada, me gusto :)