martes, 12 de junio de 2012

de las fotografías y las fresias

Detesto las fotografías. Prefiero que las impresiones las conserve el timo, la imagen no tiene tanta importancia como se puede creer; hasta el momento no he encontrado reemplazo a la sensación que genera en mí el olor a fresias en mi habitación al despertar.

Debo corregir parcialmente lo dicho antes, detesto verme en fotografías. Sin embargo detesto las fotografías donde la gente ríe sin motivo alguno, tener una cámara al frente no es razón suficiente. Maldición eterna para todos los cretinos que dicen: sonrííííaaaan, dígan güisqui y tarugadas por el estilo. Prefiero las fotografías tomadas sin avisar ni pedir permiso, son las más honestas, esas que guardan en un código secreto de complicidad, lo que se pensaba en aquel momento, el gesto que sólo tú sabes lo que significa cuando ella lo hace.

Si quieren ver una foto que me defina entonces enfoquen mis cicatrices. Me quedo con el olor de las fresias.

P.D.:  Para contradecirme como es debido ahora sonrío en las fotos con R.

1 comentario:

MatinaMartina dijo...

A mi mamá cada vez que le van a tomar una foto mira para otro lado. jajaj creo que está de acuerdo contigo.