martes, 17 de julio de 2012

el amor viene de a poco

La soledad es la naturaleza del ser humano. Todos estamos solos pero algunos tienen mas suerte que otros y están menos solos. Algunos tienen dotes para la comunicación y creen estar acompañados. Otros son millonarios y tienen la certeza de estar completamente solos, no es nada nuevo.

En momentos de soledad se han escrito libros que han trascendido los idiomas y los siglos, se han pintado emociones, se han compuesto obras que logran conmovernos hasta los tuétanos. Sin embargo esas grandes obras no consiguen hacer que sus autores se sientan menos solos, a pesar de los aplausos y las palmadas en la espalda.

La soledad no es una maldición, por el contrario, el hecho de gozar con la soledad es un claro indicio de tener una confianza a prueba de balas en la eternidad de los momentos en que el amor insufla tonalidades imposibles de ser vistas de otra manera. Por eso me gusta ver los arreboles del atardecer, es el momento más parecido a los que ofrece el amor pero en soledad.

Un consejo, cuando se siente tristeza en momentos de soledad es momento de escribir un poco, pintar un poco, componer un poco.

2 comentarios:

Gabriel Cruz dijo...

Buen consejo mi estimado Aguijón, en efecto la soledad nos permite reflexionar y ver lo que sucede en nosotros, y gracias a una buena introspección, el poder compartir la grandeza de nuestro pensamiento a los demás mediante cualquier manifestación de arte :)

Claudia Echeverry dijo...

Que bonito post :)

Aunque acá entre vos y yo, entonces creo que viviría escribiendo o componiento ;)