domingo, 30 de septiembre de 2012

falta de tiempo en el punto G

Es curioso como en un país como el mio, colombia, donde la muerte es una invitada habitual, por las calles de las ciudades se vendan minutos. Pero no se venden minutos de vida, ni de de amor, ni de amistad, ni de comprensión... ni siquiera de perdón. Se venden minutos para hablar por teléfono celular (móvil). Aunque lo he preguntado nadie vende minutos  para aumentar los 1440 que se nos conceden al día para vivir... o sobrevivir.

Es curioso, pero escribir me ha quitado tiempo para escribir. En mi caso el verbo no se ha hecho carne, sigue siendo de caligrafía o tipografía. Sí, soy de los que aun llevan una libreta para hacer anotaciones, y además, para que suene más romántico, escribo con estilógrafo o con lápiz, a la mierda los bolígrafos. Pero me salgo del carril temático en cuestión.

Por la falta de tiempo ya mencionada, he visto descuidada mi labor de hacer comentarios, en el momento debido, a otros blogs. Por éstos días únicamente los domingos puedo leerlos, pero ya es tarde para intentar comentar algo escrito muchas horas atrás. Sin embargo he notado que muchos de los blogs que leía han desaparecido, borrados de la faz de mi monitor. Ni siquiera queda la historia, la prueba de que algún día existieron y fueron parte de mi vida, aunque tan solo fuera por unos minutos. Una oración por todos los idos.

Yo por mi parte sigo aquí. No puedo irme. Escribir es mi manera de pensar. Pensar es mi manera de llegar al punto atractivo de las ideas, su punto G.

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