lunes, 12 de noviembre de 2012

un sismo bendito contra el mal de ojo


Ella siempre ha sido miedosa, aunque se pase la vida intentando aparentar lo contrario. Es la madre de mi hija. Desde que la conocí ha usado collares y pulseras que se supone protegen contra el mal de ojo, asunto que siempre le he criticado, pues no soy de los que creen en objetos como talismanes. Prefiero creer en la fuerza mental, que es una proyección de la fuerza del espíritu... sí, el misticismo no es ajeno a mí.

¿Acaso un objeto puede evitar que se generen deseos y pensamientos negativos? ¿Y si el miedo es nuestro peor enemigo? De cualquier manera, hasta el momento no ha sido posible que luche contra los temores que habitan en ella. Y eso, definitivamente no es algo que me alegre, porque las consecuencias se han dejado ver, y son muchos los afectados.

Desde que nació R ella acostumbra ir al acupunturista, las agujas le han ayudado a dejar atrás los dolores de espalda y otras molestias que siempre terminan por regresar. De eso hace ya dos años. Hace un par de semanas el médico acupunturista le recomendó que se quitara las pulseras y collares contra el mal de ojo, según él le estaban quitando buena energía. ¡Finalmente alguien lo consiguió!

R ha traído muchos cambios, ha sido como un sismo bendito para nuestras vidas.

1 comentario:

Gabriel Cruz dijo...

Bueno, ha resultado que de un evento de superstición, se haya librado de otro objeto de superstición :P