jueves, 3 de enero de 2013

de regreso al final

Luego de seis semanas de estar alejado de mi espejo, cámara, grabadora, que lleva por nombre mi blog (aunque ese no sea el nombre), regreso con una vida algo diferente, en una casa diferente, con diferentes mujeres y un porvenir diferente... pero grato.

El moscardón fue, por un corto tiempo, una oruga que volvió a su capullo con la firme intención de salir hecho una mariposa. No fue así. Sin embargo, ha tenido tiempo de lamerse y curarse las heridas, e incluso de lustrarse sus alas y descansar la voz para seguir zumbando.

Ya que pasó la noche oscura, intentará convertirse en un mejor ser (humano o lo que sea) antes del 18 de marzo. ¿La razón?. La alineación de los planetas. ¿Y eso qué tiene que ver? No lo sabe. Es mejor así.

¿El trabajo? Estable, pero quiere más dinero. ¿La salud? Estable, pero quiere más músculo. ¿El amor? Infinito en los ojos de su hija. ¿El sexo? Oculto, pero está convencido que romperá la maldición de dos años que lo ha tenido alejado de los gratos aromas de las damiselas en noches de luna llena (bueno, no importa que no haya luna, pero es más cinematográfico de esa manera, ¿no lo creen?). ¿La vocación? Pugnando por volver al camino, de cualquier manera la soledad ayuda en la tarea, ya veremos si hay la disciplina.

Y bien, estoy de regreso al final, al punto donde quedó todo en punta, pendiente, por hacer.

2 comentarios:

Gabriel Cruz dijo...

Y es bueno detenerse a reflexionar en lo que fue y que con lo que se tiene, qué se puede ser, mas vale paso lento que dura dicen por ahí ;)
Saludos y feliz año nuevo Moscardón :)

●•• √эиuⓩ ••● dijo...

Siempre hace falta alejarse un poco, para regresar con animados bríos. Saluditos.