miércoles, 27 de marzo de 2013

sexo y cocteles en jueves santo

No soy religioso, aunque me gusta pensar que tengo una fuerte inclinación espiritual. Eso sumado al descaro da como resultado un interesante coctel kármico (nunca en tono de castigo, claro está). El espíritu no está desligado de lo sexual, en absoluto. Por el contrario, la energía creadora es la misma energía sexual, la cuestión está en poderla canalizar correctamente.

Desde que comencé mi vida sexual recuerdo que los jueves y viernes santos nunca hubo ayuno en mi cama. Está claro que no pensaba que estuviese pecando, por el contrario, era un ritual de la pasión. Además, luego de leer apartes del Urantia lo hacía con más veras. Los videos dan fe.

En mi caso el sexo implica cariño. No puedo hacer la pasión, hago el amor, y lo digo en serio. Así que el ritual tenía todos los ingredientes necesarios para ser debidamente respetados. Ahora cumplo dos años sin ser parte del ritual y no me preocupa del todo. Lo tengo claro, si no hay amor es mejor que no haya sexo.

martes, 19 de marzo de 2013

estado: zen

En la misma medida que mi espacio físico ha disminuido mi espacio mental se ha ampliado. Es cuestión de equilibrio. Cada vez estoy más tranquilo, imagino que el aislamiento es bueno para el alma (o de lo contrario que hable el Dalai) y poco a poco veo sus consecuencias. En mi apartamento sólo tengo una de las plantas de las siete que antes cuidaba, ahora están todas en casa de mi madre y mi hija me ayuda a cuidarlas. Me queda el zingonio que es de largo aliento.

La diosa kali percibió mi tranquilidad -¿estás bien?, preguntó- le respondí la verdad escrita en el párrafo anterior -se te nota que estás zen, estás más tranquilo que de costumbre-. Yo intuía que ella pasaba por un momento difícil, no sé porqué la siento tan cercana e incluso la comprendo. El caso es más complejo, está desesperada, lleva casi dos meses casada y su marido no hace el amor con ella hace un año, ahora se siente gorda (aunque la verdad es que está más buena que el pan), las terapias de pareja no han ayudado. Yo no dejaba de mirar sus labios. La vida es extraña y fascinante.

Velas de todos los colores, muchas velas de todos los colores.

lunes, 11 de marzo de 2013

cosas de mujeres, cosas de amigas decoloradas

Mientras almorzábamos en un detestable restaurante de comidas rápidas, y nos confesábamos nuestras mutuas decepciones en las relaciones de pareja, la diosa kali me recordó que soy un hombre soltero, y que por lo mismo puedo disfrutar de las mieles del no-compromiso. En seguida comenzó a enumerar las candidatas en cuestión.

A la lolita intergaláctica la descartó sin pensarlo dos veces, de la misma manera que lo hizo la primera vez que le conté de su existencia. Imagino que ha de tener razón, ¿para que quiere un hombre soltero por encima de los cuarenta intimar con una belleza de 21 años que te coquetea mientras bebe su martini con tus gafas puestas porque le gusta que le diga que parece estrella porno?

A la actriz que me nutre la descartó porque tiene una relación de nueve años con un novio que ya no se acuesta con ella, además ella sabe que yo no me relaciono con mujeres comprometidas. Imagino que ha de tener razón ¿para qué quiero intimar con una guapa de 31 años que goza con verme babear cada vez que sacude su busto frente a mi, tan solo por jugar?

Aproveché para decirle que una de sus amigas había tenido el buen tino (en mi opinión) de sonreírme durante su matrimonio (el de la diosa kali, por supuesto). A la diosa le pareció una situación perfecta. Me dijo que la abogada sexy era una mujer estupenda  (con lo que estoy completamente de acuerdo). Cuando le confesé que me había escrito un correo electrónico diciéndome que invadiera cuando quisiera, la diosa abrió los ojos y me dijo que me podría ayudar con la bella damisela. Ella tiene un corazón enorme, dijo (ya lo había notado por su busto generoso), sin embargo, debes saber que tiene un hijo adoptado. Le respondí que había visto las fotografías en facebook. Ella es muy linda, me dijo, aunque tiene poco pelo, se está quedando calva ¿te diste cuenta? y luego se echó a reír. Pero es una mujer divina, dijo mientras tomaba su té helado y miraba en otra dirección dejando ver su perfil perfecto.

Hace unos días me escribió para decirme que debíamos celebrar nuestros cumpleaños, que están a escasos quince días de distancia, seguramente iremos al teatro y luego a cenar. No dudo que será memorable, al igual que en el detestable restaurante de comidas rápidas, del que solo recuerdo su mirada, su lunar, las pecas en sus senos y sus mano portando el  anillo de matrimonio que literalmente se decoloró.

domingo, 3 de marzo de 2013

jung y la pailas del infierno

Por éstos días la sincronía es total. Lecturas, películas y pensamientos llevan a lo mismo. Es curioso ver cómo la imaginación tiene ciertos elementos llenos de un magnetismo que atraen lo que debe ser, otra cosa es que no sean totalmente de mi agrado. Confieso que me hallo en mi salsa, buscando salidas a un dédalo que yo mismo diseñé, en algún momento, aunque por ahora el tiempo-espacio no tiene mayor lugar en mi universo.

Personajes en el sótano o cruzando el desierto son habituales en narraciones de aprendizaje. A la pregunta ¿porqué pasar por ésto? la respuesta es ¿porqué no? Hércules, Moisés y Perseo pasaron por algo similar. El mito como el gran espejo de nuestras acciones nos da respuestas que nos ayudan a pasar de la sombra a la luz, como puentes prístinos.

Sé que éste texto resulta un tanto críptico, pero no puede ser de otra manera. La escritura ilumina los vericuetos de un cerebro que empieza a conectar. Es como unir versos en una canción dejando rodar en el fondo un bucle eterno. Las respuestas van surgiendo poco a poco.