domingo, 26 de mayo de 2013

hace apenas 180 días

La vida puede cambiar en un segundo. El momento en que te enamoras, el instante que tocaste el acorde justo, la epifanía cuando le das el primer beso a tu hija recién nacida, el periquete de un roce. Por lo general no estamos cronometrando nuestro continuo cambio, la regeneración de las células, la distancia entre cada pensamiento, saber que no has abierto la boca en todo el día.

Hace apenas seis meses mi vida era diferente, llena de agobio y algunas sombras. Ahora me acostumbro a la que vivo, y me gusta. Pareciera que nunca había sentido el vientecillo de la libertad en la frente, es sorprendente como la vida se puede ir olvidando para caer en un marasmo que parece real.

Dentro de seis meses estaré en un lugar completamente nuevo, pero no habré llegado por casualidad.

1 comentario:

Gabriel Cruz dijo...

Y me parece que es padre que la vida te de la oportunidad de existir de una forma diferente ¿o no? Felicidades por ello Aguijón :-)