martes, 14 de mayo de 2013

partituras emocionales

El lenguaje cifrado además de apasionante puede llegar a ser apabullante. Pero eso hace parte de una relación, por lo menos en sus inicios, y las mujeres son expertas en el tema. Creo que parte de mi gracia con las féminas es el misterioso silencio que me gusta actuar. Pero es mejor aun cuando se complementa con buenas dosis de honestidad brutal empacadas en el papel brillante del buen humor y la ironía. Pero eso es fácil de notar.

Para mí la sutileza de los comentarios femeninos me pueden dejar pensando por décadas. Las últimas charlas con la diosa kali han sido de ese talante. Y yo, como un adolescente intentado darle el sentido correcto a cada palabra misteriosa emitida por esos labios montados por ese lunar... ese lunar...

Lo último que he llegado a hacer es inconfesable. Me miró a los ojos y me dijo que se identificaba con el personaje protagonista de una sitcom gringa. Mi interpretación fue: "Si quieres saber algo más, tendrás que ver esos 48 episodios". Y los estoy viendo... la serie es buena, no lo puedo negar. Espero que haya visto las 6 temporadas de californication, de la que le he hablado hace meses, y con la que me siento medianamente identificado, en fin...

Su matrimonio no va por el camino de la felicidad, ella lo intenta pero él no. Ella me cuenta todo, así que me siento como el buen amigo al que le confiesa todo pero con el que no se queda al final. Sin embargo me envía tantos mensajes que he decidido dejar que sea el destino el que decida porque yo no se leer partituras, y mucho menos si son emocionales.

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