sábado, 1 de junio de 2013

en calzas prietas

Sé que los objetivos no han cambiado en mayor medida, sigo siendo el mismo de siempre. Hace un año y medio ingresé a una maestría para obligarme a escribir porque de no ser así todas las ideas seguirían dispersas en mi cabeza, sin que nadie se tomara el tiempo de ponerlas en orden. Como cualquier remedo de escritor me he dedicado a evadir la responsabilidad adquirida. Sin embargo en mi caso no son las drogas, el licor o las mujeres, ni siquiera fumo (hace tiempo dejé el pielroja) como lo haría cualquier escritorzuelo estereotipado. No. Yo leo, toco el piano o la guitarra, limpio la casa, hago meditación o cosas por el estilo. También procrastino escribiendo en mis blogs... como en éste momento.

Sólo tengo claro que en una semana el guión ya habrá sido entregado.

1 comentario:

Matina Martina dijo...

Eso me estaba pasando con la tesis, hasta que me desperté! Llegaré tu momento Aguijón! Un beso!