domingo, 14 de julio de 2013

mujeres bellas e insatisfechas

El viernes visité a la actriz que me nutre luego de por lo menos cuatro meses sin verla. La situación no había cambiado mucho durante ese tiempo, sigue dedicada a vender productos de nutrición (aunque en otro lugar), de vez en cuando es elegida para algún casting de algún comercial, asiste semanalmente a un grupo de teatro y el novio con quien convive no hace el amor con ella.

Se alegró de verme cuando entré al local donde vende la proteína en polvo, el bendito té de guaraná, y la bebida de áloe vera. Pero me llamó la atención por llegar tan temprano pues aun no se había maquillado. Pasamos buena parte del día juntos. Cuando nos despedimos me pidió que fuéramos al cine la semana siguiente, asunto que no he cumplido.

Al dejarla me fui pensando en porqué diantres las mujeres que me han llamado la atención luego de mi divorcio llevan una vida de pareja que no las satisface en absoluto. Y peor aun ¿porqué no rompen el circulo?

Por una parte la vida se regodea, de nuevo, burlándose de mi. Tres mujeres bellas, en la edad adecuada para avivar aquellos versos de Sabina: "Mónica, ten en cuenta, si se presenta la ocasión, que en la frontera de los treinta, quema menos el amor, ¡pero calienta!". (Confieso que por coincidencia hay una Mónica de 31 años que puede dar fe de esos calentones, será en otro momento). Las tres me han prestado atención, con las tres generalmente hablamos de sexo abiertamente, las tres son dulces como un caramelo, y las tres están viviendo con caballeros que no cumplen debidamente sus funciones. ¡Qué vergüenza de género!

A pesar de las insinuaciones y de las posibilidades he optado por no involucrarme con ninguna hasta que solucionen su situación sentimental, emocional y sexual. El sexo puede esperar un poco más (¡ay!), parece que finalmente estoy madurando. ¿Tenía que ser justo en éste momento?


Les dejo la canción de Sabina, que ilustra claramente mi situación, ya no tan desesperada pues estoy consiguiendo (a punta de ayuno involuntario) la iluminación zen... si, claro... cómo no.




No hay comentarios: