domingo, 11 de agosto de 2013

ventanas abiertas

Entiendo que el final de un ciclo es el inicio de otro. Intento abandonar las expectativas para concentrarme en las intenciones, como semillas supervitamínicas alimentadas por los pensamientos. Cada mañana subo la persiana y abro la ventana para que mis tres plantas reciban algunos minutos de sol y aire fresco que, aunque pocos (debido a la ubicación de la ventana), son suficientes para mantenerlas bellas.

Con mi hija fuera de la ciudad por unos días y el regreso a la universidad, me sorprendo pensando en lo que vendrá con la diosa kali durante el último semestre de la maestría.Tengo claro que cualquiera que sea la posibilidad, será benéfica, sin duda. Hay algo en el ambiente, aparte de la fragancia narcótica de los nardos, que me lleva a pensar que la luz en mi ventana iluminará algo más, algo grato.

Luego de que la abogada sexy me dejara plantado como represalia por haber hecho lo mismo con ella, y que la lolita intergaláctica me aburriera la última vez que la vi, he vuelto a las rutinas creativas que llevaba un poco descuidadas desde la tormenta de la noche de san juan hace un par de años. Y si, siento que algo está por comenzar.

Dejo la versión de "la maldita primavera" que hicimos con los atarbanes.

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