lunes, 30 de septiembre de 2013

no, no es el momento

Ya he tomado la decisión, no era difícil de imaginar. Lo conveniente es darle tiempo al tiempo y dejar que la magia haga lo suyo. Tal vez sea un idiota romántico pero lo prefiero así. Ahora está pasando por un momento difícil y la acompaño hasta donde puedo y me permite (que las diosas tienen orgullo olímpico). Corro el riesgo de terminar siendo el amigo que posiblemente en algunos años se haya esfumado lentamente de su vida. Los riesgos hay que tomarlos, es más fácil alimentar una amistad que un corazón roto por la premura de una decisión.

2 comentarios:

Gabriel Cruz dijo...

Una gran decisión, lo otro se tornaba arriesgado. Aplaudo esta conclusión a la que haz llegado Aguijón :-)

kika dijo...

Siempre es mejor dejar que la magia actúe...si tiene que ser, será de todas formas.