sábado, 1 de marzo de 2014

el asunto montblanc

Montblanc es una pequeña población de origen medieval ubicada en Cataluña . La orquesta debía tocar allí un concierto en una antigua iglesia de estilo románico ahora convertida en lugar de eventos. Hicimos una rápida visita turística que la guía centró en la leyenda de San Jordi, la princesa y el dragón.

El tema de San Jorge es muy cercano a mi pues estudié en un colegio británico, así que para mi la leyenda transcurrió en Inglaterra, nunca en la Hispania. Sin embargo, allí había castillos protegidos con murallas que en su momento frecuentaron nobles caballeros y San Jorge es prácticamente su patrón.

Recordé que en mi infancia-adolescencia los caballeros armados eran una figura a seguir, y eso que no había leído el Quijote. Siempre he considerado la protección del amor como algo decididamente bello, aunque por éstos tiempos sea visto como algo cursi. Pensé que de alguna manera soy un caballero armado intentando proteger los grandes ideales que la humanidad ha olvidado y alberga en algún recóndito lugar de su interior.

Dejé al grupo de turistas y caminé un poco las calles angostas. Entré a un par de iglesias y no me sorprendió que estuvieran más frías en su interior que las calles en pleno invierno, vetusta protección. A la salida de una me encontré con la flautista que tomaba algo de sol frente a un edificio donde en uno de sus balcones retozaban cómodamente un chancho con un gato. Me preguntó si me gustaría vivir en un lugar así, le dije que no, para mis adentros pensé que ya lo había hecho ochocientos años atrás.