sábado, 26 de abril de 2014

semana salvaje

Hay momentos en los que me dejo llevar por los compromisos escritos en mi agenda. Voy y vengo como un autómata. El tiempo pasa, el cansancio aumenta, los ojos se cierran cuando me detengo. Es en ese momento cuando me convierto en el blanco de un campo de tiro atestado con personajes que sin parecerse ni por asomo a cupido me lanzan flechas certeras. Me despierto apremiado, con un ligero dolor en la emoción. Escucho la risa de mi hija y sonrío. Hay que seguir caminando.

domingo, 20 de abril de 2014

romanti-sismo

Fui al teatro a ver a lady siansun. El aforo estaba colmado. Nuevamente era el único imbécil que iba solo. Algunos días atrás había chateado con ella vía facebook (pues aun no tengo su número telefónico) avisándole que asistiría a su obra, ella respondió que le había hecho feliz el día. Durante la actuación mantuvo su mirada verde atravesándome intencionalmente en un par de ocasiones. No supe qué hacer pero intenté mantenerme calmado... o parecerlo. Al terminar salí, no nos vimos ni hablamos por un segundo.

Es posible que haya alguna historia con ella. Por lo general mi romanticismo termina convertido en un sismo romántico pues tiendo a ser idealista... y si, mis relaciones han sido largas. En ésta ocasión voy a cambiar la forma de encarar la situación. No voy a entablar una relación (en caso de que haya esa posibilidad) para conocer a mi pareja, ahora voy a conocer a la posible pareja para luego decidir saltar del acantilado.

La atracción sexual es salvaje, soy como un pequeño imán que terminará pegado de la puerta de la nevera. Pero no me puedo obnubilar por más que ella tenga la elasticidad de una gimnasta, o se peine con trenzas, o su escote me haga estrellar de frente con la lona. No, por el momento es una extraña que me gusta, me atrae y que sabe dominar la situación... así que comienzo con desventaja, no es buena señal.

En la conversación de facebook acordamos vernos durante la semana para ver una película donde actúa y tomar un café, espero recordar todo lo escrito.

domingo, 13 de abril de 2014

borrando el ego

A pesar de todo estamos mejor que antes, de eso no cabe duda. El presente es el mejor momento que ha vivido la humanidad ¿o prefieren regresar a la edad media? Incluso no conviene regresar ni tan siquiera a los primeros años del siglo XX, como bien dice Vargas Llosa. Estamos viviendo un cambio radical, el pensamiento y la sociedad están más conectadas que nunca a nivel global, sin importar el idioma o incluso el culto. El planeta se sacude, en lo que va de 2014 el número de terremotos y sismos en américa es intimidante. El asunto es conseguir estar despierto para notar el cambio.

Estoy de acuerdo con los que dicen que es momento de reducir el ego para conseguir la anhelada comunión del ser humano. El sistema económico ha aplastado al libre albedrío, y la unión es el camino de regreso para equilibrar la balanza. Es momento de cambios y lunas rojas, y latinoamérica es un lugar clave para conseguir lo deseado. Tenemos la suerte de estar aquí en el momento justo. Conviene observar, pensar, hablar y actuar de manera coherente buscando el bienestar de todos.

sábado, 5 de abril de 2014

con la nariz en la lona

Aunque tenía planeado ir a verla actuar el miércoles no lo hice. Al día siguiente la encontré por coincidencia en la universidad. Le dije que no había asistido porque el oráculo de internet decía que todo comenzaba el viernes. Me aseguró que esa noche había función a las 8 en punto y me pidió que fuera a verla mientras tocaba mi brazo y con una mirada verde me atravesaba. Cuando salió una de mis alumnas me confirmó que esa mirada indicaba algo más.
Lady Siansun
Llegué a las siete con la intención de comer algo antes de entrar. Mientras merodeaba por el restaurante en busca de una mesa la volví a encontrar, charlaba con unas amigas, me saludó cariñosamente y tomó mi mano mientras una de sus acompañantes me dio a entender que me esfumara. La guapa agradeció que fuera a verla y preguntó porqué estaba allí tan temprano, balbuceé. Soltó mi mano y fui a buscar una mesa donde comí solo mientras observaba que era el único con tres sillas vacías alrededor -cuestión de estilo- me respondí.

Dejé la mesa y di una vuelta por el lugar, agradable, kitsch y lleno de snobs. Alguien gritó mi nombre, por desagracia no era ella sino uno de mis alumnos que también venía a ver la obra acompañado por otro de mis alumnos. Charlamos mientras llegaba el momento. Ella salió a charlar con nosotros en un par de ocasiones, las dos veces me tomó del brazo y descansaba su cabeza y rubia cabellera en mi hombro. Yo estaba con las narices en la lona, a merced. La obra fue estupenda, y ella también, aunque luego me dijo que había sido una mala función.

Hoy volveré a merodear por el lugar.

martes, 1 de abril de 2014

es el turno de las rubias

En mi vida las rubias no han tenido mayor preponderancia. Lo más cercano ha sido un par de castañas, pero poco de ojos azules o verdes con pieles blancas y dorados cabellos. Por éstos días los encuentros con éstas representantes se han repetido misteriosamente, semana a semana. Coqueteo, acercamientos, risas, el dulce momento del galanteo, pero sin resultados a la vista, pareciera que estoy perdiendo el toque otrora mágico.

La filóloga de la semana pasada terminó descartándome. Me gustó esa pequeña parálisis que tenía en la comisura izquierda de su boca. Intelectual sin duda, intentaba resolver todo concepto que tuviese delante a partir de la razón. Su juego de palabras era brillante. Me llamó la atención que a pesar de todo tenía momentos de descuido, como cuando se tomó mi mocachino sin notar que yo atacaba su latte. Tonterías. No creo que la vuelva a ver.

La actriz estaba charlando con unos de mis estudiantes, los invitaba a ir a su obra de  teatro donde prometía abrazarlos al final de la función. Yo interrumpí diciendo que sin duda iría por el abrazo.Mi hija revoloteaba alrededor de la bicicleta donde reposaba un cuerpo estupendo. Dijo que se parecía a mí. La volví a encontrar en el edificio, donde le tomé del pelo y le prometí que el miércoles estaría en su obra. Ella se dejó llevar por mis bromas y sonrió. El miércoles estaré allí.

Al final de la semana iré con una de mis ex-estudiantes a ver una obra mía interpretada por un cuarteto de cuerdas. Nunca hemos tenido nada pero nos tenemos ganas. Ojos verdes, pelo alborotado, estupenda lectora y chef.

Me he prometido no tener segundas intenciones, eso se lo dejo a ellas.