sábado, 5 de abril de 2014

con la nariz en la lona

Aunque tenía planeado ir a verla actuar el miércoles no lo hice. Al día siguiente la encontré por coincidencia en la universidad. Le dije que no había asistido porque el oráculo de internet decía que todo comenzaba el viernes. Me aseguró que esa noche había función a las 8 en punto y me pidió que fuera a verla mientras tocaba mi brazo y con una mirada verde me atravesaba. Cuando salió una de mis alumnas me confirmó que esa mirada indicaba algo más.
Lady Siansun
Llegué a las siete con la intención de comer algo antes de entrar. Mientras merodeaba por el restaurante en busca de una mesa la volví a encontrar, charlaba con unas amigas, me saludó cariñosamente y tomó mi mano mientras una de sus acompañantes me dio a entender que me esfumara. La guapa agradeció que fuera a verla y preguntó porqué estaba allí tan temprano, balbuceé. Soltó mi mano y fui a buscar una mesa donde comí solo mientras observaba que era el único con tres sillas vacías alrededor -cuestión de estilo- me respondí.

Dejé la mesa y di una vuelta por el lugar, agradable, kitsch y lleno de snobs. Alguien gritó mi nombre, por desagracia no era ella sino uno de mis alumnos que también venía a ver la obra acompañado por otro de mis alumnos. Charlamos mientras llegaba el momento. Ella salió a charlar con nosotros en un par de ocasiones, las dos veces me tomó del brazo y descansaba su cabeza y rubia cabellera en mi hombro. Yo estaba con las narices en la lona, a merced. La obra fue estupenda, y ella también, aunque luego me dijo que había sido una mala función.

Hoy volveré a merodear por el lugar.

1 comentario:

kika dijo...

Me encantaría que alguien dedicara unas lineas así de mí en algún lugar..
Suerte con la chica de mirada verde.