sábado, 31 de mayo de 2014

puntos de giro

La agitación ha estado presente en mi vida en las últimas tres semanas. En medio de la confusión terminé viajando una semana a un apartado lugar en el Chocó, en los límites con Panamá. Una zona dominada por los paramilitares, donde el desarrollo y la civilidad no son el pan de cada día. La ansiedad intenta dominarme pero no se lo permito. La arremetida de la mentira es algo intolerable.

En mi interior busco tranquilidad pero afuera todo son tormentas que debo capear. Lo hago pensando en mi hija. Vendrán cambios y es mejor estar preparado. Me preparo entonces.

domingo, 11 de mayo de 2014

la dramaturgia en la vida

Según la teoría el conflicto es lo fundamental para el buen funcionamiento de la dramaturgia. Si un personaje no encuentra obstáculos para conseguir sus deseos u objetivos el asunto pierde gracia para el lector o espectador. El personaje en cuestión debe resolver problemas que pongan a prueba su mente, espíritu, cuerpo y creencias. Conviene además que esté en un lugar donde no esté cómodo para que esté obligado a dar con la solución al dédalo que es la vida en el planeta azul, por definición. Las decisiones que tomen se deben reflejar en acciones para que la narración sea entretenida y genere conexiones con quien la escucha.

No se encuentran vidas perfectas. Cada persona del planeta lleva encima algo de dramaturgia. Aunque ahora todo parezca ideal es probable que el pasado no lo haya sido. Algunos han "entrado en el personaje" e intentan descifrarlo, ya sea viviendo desde los sentidos al máximo o activando una vida interior basada en el pensamiento y la reflexión. ¿Existe coherencia entre lo pensado, lo dicho y lo hecho? La respuesta nos da una pista de lo que somos. Si examinamos éste momento en nuestra vida notaremos que es el resultado de nuestras decisiones en otros momentos. ¿Hemos decidido con la mente, con la emoción o con las vísceras? ¿Hemos hecho daño a otras personas por lo decidido? ¿Tenemos claro y somos conscientes de lo decidido?

Si hemos resuelto la pregunta inicial, (motivo del primer conflicto) de la manera justa, es posible que veamos el vaso medio lleno. Las fichas de dominó caen una tras de otra. Para algunos el caer de las fichas va formando un mundo nuevo, para otros los va destruyendo ante sus ojos. El ser humano necesita obstáculos y dificultades para mejorar. El asunto se complica cuando entran en juego los resultados de los demás, afectando tu vida, creando armonía (como en la música)  o caos. No quiero decir que el caos sea negativo, puede ser un motor de cambio que te obliga a reflexionar.

En definitiva opino que no hay que temer a los obstáculos ni a la dramaturgia en la vida.




lunes, 5 de mayo de 2014

los padres de valentina

Valentina tiene unos diez años, una bella mirada y vive con sus padres, que son mis vecinos. El edificio en el que vivimos tiene más desventajas que beneficios a pesar de tener apenas veinte años. La supuesta administradora tiene todo manga por hombro. Los garajes subterráneos son un desastre por el desorden, el agua del tanque de agua se filtra y tiene una desagradable humedad. Las paredes de las escaleras son angostas y pintadas de un terrible azul lechoso, pero eso no es lo peor. Por alguna razón, imagino que causada por la mediocridad en la construcción, todo se oye. El chorrito del vecino del piso de arriba cuando hace pipí y descarga el sanitario; cualquier cosa que caiga en el piso de baldosa; el sonido del agua cuando entran a la ducha, en fin, todo lo que está emparedado.

Los domingos no es extraño despertar a las 6 de la mañana (aunque por lo general despierto  las 5.30) con los gritos que la madre de Valentina le propina a su marido por haber llegado tarde y borracho. Hace año y medio que se repite la misma escena. Imagino que grita con razón, es una mujer trabajadora y responsable, dudo que sea profesional. Por lo general de ahí no pasa, gritos, cantaleta y ya está, sin malas palabras o respuesta por parte del marido ni violencia física.

Ayer la situación cambió. La madre de Valentina estaba salida de sus casillas, acusaba a su marido, en tono enaltecido, de haberse acostado con la perra de Jenny, los demás adjetivos que usó para describirla no fueron tan cordiales. Ésta vez el padre intentó defenderse débilmente. Quince o veinte minutos de altercado. A pesar de que todo se oye a través de las paredes nunca he tenido la oportunidad de vivir la típica escena de película de medio pelo donde se escucha a los vecinos hacer rechinar el colchón y sus jadeos haciendo el amor. No es morbo, prefiero eso que escuchar discusiones.

Siempre que eso pasa pienso en Valentina, en lo que pueda estar pasando por su cabeza. ¿Estará asustada, triste o molesta por no poder dormir? Me recuerda la misma situación cuando yo era niño y lo mal que lo pasaba. Ante esa situación pienso en mi hija y agradezco (a pesar de no estar con ella) que nunca haya visto un espectáculo así por parte de sus padres. Será, espero, la única ventaja de no despertar junto a ella cada día.