domingo, 11 de mayo de 2014

la dramaturgia en la vida

Según la teoría el conflicto es lo fundamental para el buen funcionamiento de la dramaturgia. Si un personaje no encuentra obstáculos para conseguir sus deseos u objetivos el asunto pierde gracia para el lector o espectador. El personaje en cuestión debe resolver problemas que pongan a prueba su mente, espíritu, cuerpo y creencias. Conviene además que esté en un lugar donde no esté cómodo para que esté obligado a dar con la solución al dédalo que es la vida en el planeta azul, por definición. Las decisiones que tomen se deben reflejar en acciones para que la narración sea entretenida y genere conexiones con quien la escucha.

No se encuentran vidas perfectas. Cada persona del planeta lleva encima algo de dramaturgia. Aunque ahora todo parezca ideal es probable que el pasado no lo haya sido. Algunos han "entrado en el personaje" e intentan descifrarlo, ya sea viviendo desde los sentidos al máximo o activando una vida interior basada en el pensamiento y la reflexión. ¿Existe coherencia entre lo pensado, lo dicho y lo hecho? La respuesta nos da una pista de lo que somos. Si examinamos éste momento en nuestra vida notaremos que es el resultado de nuestras decisiones en otros momentos. ¿Hemos decidido con la mente, con la emoción o con las vísceras? ¿Hemos hecho daño a otras personas por lo decidido? ¿Tenemos claro y somos conscientes de lo decidido?

Si hemos resuelto la pregunta inicial, (motivo del primer conflicto) de la manera justa, es posible que veamos el vaso medio lleno. Las fichas de dominó caen una tras de otra. Para algunos el caer de las fichas va formando un mundo nuevo, para otros los va destruyendo ante sus ojos. El ser humano necesita obstáculos y dificultades para mejorar. El asunto se complica cuando entran en juego los resultados de los demás, afectando tu vida, creando armonía (como en la música)  o caos. No quiero decir que el caos sea negativo, puede ser un motor de cambio que te obliga a reflexionar.

En definitiva opino que no hay que temer a los obstáculos ni a la dramaturgia en la vida.




1 comentario:

kika dijo...

Pero que buena forma de verlo! En general todo lo inesperado o que genera conflicto puede verse como una oportunidad de andar un nuevo camino, de elegir si me doy de cabezotas contra la pared y sigo adelante modificando la ruta.

Ninguna vida es perfecta, pero son nuestras decisiones las que nos conducen y no el destino.

Saludos!