domingo, 3 de agosto de 2014

resonancias de amores platónicos

A pesar de usar seudónimo todo lo que escribo en éste blog es verdad. No tiene sentido mentir si usas una máscara para poder expresarte como quieras. Cuando escribo acerca de las mujeres que  me atraen lo hago honestamente, sin querer alardear en absoluto. Nada ha pasado en mi vida sentimental en los últimos tres años. En lugar de atravesarme en caminos diferentes al mío he forjado amistades. Cuando me han permitido atravesarme en caminos diferentes al mío la vida se ha encargado de mantenerme a distancia y al final he forjado amistades. Un par de encuentros furtivos me han conmovido pues me han dicho que les gustaría casarse conmigo, pero sabemos que no somos el uno para el otro. He llegado incluso a dejar de lado la idea de tener una pareja, ya sea estable o efímera. El moscardón hoy en día es diferente al de ayer. Mi hija me ha dado ilusiones y razones para vivir, por ella quiero ser mejor ser humano. El aislamiento me ha llevado a disfrutar de la meditación, a retomar el ejercicio, a cocinar. Poco a poco voy encontrando el equilibrio.

Hace 19 años conocí una mujer muy bella. Ustedes dirán que alardeo porque todas las mujeres de las que escribo las describo como si fueran lo máximo. No voy a mentir, no puedo hacerlo. Son bellas. Nunca he hablado con ella pero sigo su carrera de cantante. En ocasiones voy a verla a sus recitales. Desde hace un par de meses me invita personalmente (al moscardón diesel) vía facebook, lo que me llena de orgullo y a la vez me hace temblar las rodillas. Por supuesto que ella no conoce al moscardón diesel. Ésta semana la seguí en twitter con mi nombre de pila y al día siguiente ella me devolvió el favor, honor que le ha hecho tan solo al 12% de sus seguidores. Sí, me sentí afortunado, como si fuera un adolescente.

Ella también tiene afinidad por el mundo del espíritu, cuestión que le otorga un no se qué rematadamente sexy a mis ojos. Compartió una meditación y decidí seguirla, curiosamente es la que vengo haciendo a diario hace unos tres meses. Revisando su cuenta en youtube he encontrado que leemos y escuchamos lo mismos temas y libros. Eso es todo, parezco una colegiala, pero no me importa. Ella es música, medita y es guapa. Tal vez debí hablarle hace un par de años en uno de sus conciertos cuando se detuvo un momento al pasar a mi lado (yo estaba en la fila, ella iba a camerinos) y nos miramos como cuando se mira a alguien y no recuerdas como se llama.

Los dejo con la meditación en común.






1 comentario:

kika dijo...

Hoy con las redes sociales los amores platónicos pueden ser muchos más amplios. Antes tenía que ser la compañerita o la vecina...hoy la vitrina tiene muchísima mas variedad.

Saludos!