domingo, 5 de octubre de 2014

construir

Estoy convencido que se construye a partir de los pensamientos y la emoción que va unida a ellos. Es lo que algunos llaman pasión, concentrar la energía en un deseo. Siempre que se enfoca la energía algo sucede. Sin embargo no siempre es así. Cuando por la calle veo familias como la que pude tener sonrío con algo de melancolía. No me dejo llevar por la tristeza, en silencio les deseo lo mejor y sigo mi camino. Claro que tengo familia, pero funciona diferente. De qué manera la vida le ha enseñado a aquel arrogante  que fui, que juraba que nunca sería padre. A ver si aprendo a pensar para construir.

1 comentario:

kika dijo...

Yo estoy absolutamente convencida de que concentrar las energías y las acciones en los deseos es lo que los vuelve realidad. A veces no resultan tan cual lo habíamos imaginado, pero es la gracia, la vida sorprendiéndonos, aunque suela golpearnos en la cabeza.

Hay que pensar menos y construir más.
Siempre es mejor partir..aunque no tengamos bien claro el objetivo final, de todas formas este suele cambiar, mutar o transformarse en cuanto avanzamos.

Saludos!!