domingo, 12 de octubre de 2014

vida de martini

Hace poco la diosa kali, via chat, me preguntaba cómo estaba. Le respondí que mi vida actual era como un martini, agitada. Hasta el momento el año se ha dejado ver con varias pruebas, ante todo para mi paciencia y buen actuar. La mentira, la ira, la mala fe y algunas otras de sus compañeras de clase han intentado llevarme al huerto, intentando seducirme con reacciones similares a sus propuestas. Pero no. Mi estadía en la cueva del monje que intenta ser zen y dejar de ser célibe me ha enseñado a no perder tiempo ni energía en eso. Ahora la verdad muestra su rostro, encargándose de señalar a quien riega mentiras como si de flores se tratara. Entre tanto yo estoy limpio, sembrando los bellos días que vendrán.

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