martes, 24 de febrero de 2015

martes de reserva

Desde que llegó a la universidad noté que mantenía la mirada cuando posaba la mía en su belleza enturbiadora. Tiene la misma edad y el mismo estilo sexy de Lu, pero es una  mustanga menos altanera, lo que me hace imaginar que debe ser un remolino en la intimidad.

La timidez la domina, el semestre pasado cuando le preguntaba algo durante la clase, se hacía un ocho, pero seguía manteniendo la mirada color coca cola. Poco a poco fui indagando y descubrí que había estudiado unos semestres de literatura y que le gustaba escribir. Algo casi tan sexy como una violonchelista de pelo azabache y mirada miel (¡ayyy Sofía!) es una tímida con mallas, minifalda y dr, martens a la que le gusta escribir. Le dije que me gustaría leerla, ella dijo que podría ser.

El semestre terminó y vía facebook le pregunté si me mostraría sus escritos. Aceptó. No fue posible vernos por varias circunstancias... hasta hoy. La cita la agendamos por whatsapp la semana pasada, decidí que fuera al mediodía en un café de la universidad para evitar suspicacias (ciertas por demás, pero el juego tiene esquinas). En caso de que no apareciera aprovecharía para almorzar. Llegó antes que yo (que soy puntual por excelencia). Al verla sentí un temblorcillo en el estomago que luego bajó unos centímetros, una señal que hace muchos años no se presentaba.

Hablamos de su idea para un texto que podría ser guión. La timidez se mantenía de una manera diferente. Continué con mi técnica de entrevista hasta que llegué a ésta joya: a mi me gustan las relaciones ocultas, me gusta que sea así. No creo que haya notado lo que dijo, y si lo sabe es brillante. Le creo y le propuse que nos viéramos todos los martes para charlar de su trabajo. Ahora se trata de cultivar una relación oculta con una de mis estudiantes: lady martes de reserva.

Dos horas más tarde la diosa kali me envió un mensaje diciendo que ya había vuelto de Panamá y que me extrañaba. Algo se trae entre manos pues me invitó el fin de semana a una población de verano para hacer un pequeño trabajo y por éstos días mi voluntad está muy desvalorizada.

domingo, 22 de febrero de 2015

Lady Blu

Lu me tiene pensando cómo lograr el equilibrio zen cuando miro sus labios cremosos tomar de su vaso. Sus medias de seda negra me llevan a pensamientos casi casi pornográficos. Su escote de marquesina me hace perder la sensatez frente a la construcción de las relaciones y el amor consecuente. El contoneo de sus caderas cuando sube las escaleras frente a mi (que generalmente bajo la mirada, por respeto) hace que mis ojos se dejen hipnotizar e intento adivinar cómo es su ropa interior... y lo logro. Sus ojos enmarcados en rímel de gata con mirada retadora están consiguiendo que pierda el control.

Es madre soltera, eso me atrae pues no hay tiempo mas que para lo esencial, siempre que nos vemos llevamos prisa. Es mi estudiante, lo que hace que mi moral me cuestione... lo pienso por un momento y aparecen en mi mente sus labios cremosos, sus piernas empacadas en seda, su escote de marquesina 32, sus tatuajes en los hombros, su minifalda verde jade brillante, su mirada de atrévete que te voy a morder pero te va a gustar tan a tono con su estética punk. ¡Está bien, eres mi estudiante y tengo algo que enseñarte!... (a tus 21 años tienes mucho que aprender).




domingo, 15 de febrero de 2015

un planeta diferente

Salía del comedor con sus compañeros cuando la profesora le hizo notar que yo estaba esperándola, corrió a mi encuentro sonriendo y gritando volviste. Me abrazó con fuerza y me miraba como para estar segura que no era la pantalla de la computadora por donde nos habíamos visto durante las últimas tres semanas. De inmediato nos fuimos a dar un paseo en la bicicleta y pasamos la tarde juntos.

Mi hija me ha abierto las puertas a un planeta diferente... aunque parece el mismo.

domingo, 1 de febrero de 2015

en la tierra de mamá tingó

Las fiestas de fin de año no se asomaron por mi vida el año pasado, en su lugar surgió una oportunidad de trabajo que no podía dejar escapar. Así que llevo un par de semanas buscando el nuevo mundo que Colón encontró cuando salió en busca de las Indias.

Me gusta vivir los países como ciudadano de a pie, no busco hoteles con bar ilimitado, centro comercial incluido y señoritas a precio de ocasión. No lo digo por quedar bien, sino por dejar a un lado la matriz mental que los budistas definen como Maya. Mi trabajo me permite pasar algunas semanas conviviendo con la gente, y eso lo agradezco porque es recordar que éste planeta es como una escuela para aprender a despertar la conciencia.

En la Quisqueya la empresa que me contrató me aloja en un apartamento de lujo, en un barrio tipo Miami, donde las torres de apartamentos de 300 metros cuadrados cada uno interrumpen el horizonte. A pesar de eso he disfrutado amaneceres fantásticos en un balcón más grande que mi apartamento en Bogotá. Allí apenas paso la noche porque el resto del día voy a los barrios marginales a trabajar con niños. Todo es pagado por una ONG gringa, colmada de niñatos arrogantes con maestrías en economía que se alojan en hoteles con bar ilimitado y centro comercial incluido (cuando van a la isla) que consideran estar haciendo una acción loable y así calman su conciencia, aunque no la despiertan.

Aquellos gringuillos ni se asoman por los barrios donde yo he ido a diario, tal vez sea por temor, pero yo creo que es por desinterés. Ellos creen conocer el mundo a partir de diagramas de indicadores y falacias técnicas más engañosas que el Maya budista. Lo peor es que sus asesores residentes en la isla tampoco conocen esos barrios y tienen enormes prejuicios en contra de sus habitantes, claro que todo lo llevan con la doble moral del caso, algo similar a algunos tipos de diplomacia internacional.

Yo me he encontrado con gente muy parecida a la de mi país, pero sin la agresividad que nos caracteriza. Me da gusto escucharlos hablar usando correctamente las palabras, sin darles giros de sentido para parecer intelectuales o graciosos, algo que en Colombia es prácticamente la norma. Los valores humanos se tienen en cuenta, la honestidad, la confianza, la amistad, la hospitalidad, en ésta tierra son mas cercanos a las que define el diccionario.

A pesar de algo de escasez no hay pobreza espiritual en la tierra de Mamá Tingó.