lunes, 23 de marzo de 2015

estado de gracia

Todo es movimiento. Lleva tiempo aprenderlo, pero una vez comprendes que las emociones, los pensamientos y el cuerpo deben moverse para llegar a algún lugar todo comienza a cambiar. Luego de tomar conciencia buscas la manera de sincronizar esos movimientos. Ese es el estado de gracia. Ese momento se puede expandir a voluntad, con algo de concentración. Yo lo encuentro con mi hija, leyendo, componiendo o escribiendo. También se encuentra en el erotismo, pero es efímero si no tienes claro lo que estás haciendo.

Luego de estar quieto por un par de años siento que empiezo a moverme de nuevo. Es curioso cómo se puede ver la ausencia de uno mismo. Y no es que dejara de escribir, ni componer o leer, por el contrario, escribí un guión de largo metraje y tengo un par de ideas nuevas, he compuesto música para varias series de tv, incluso gané un premio de composición, y no se puede dejar de leer.

Luego del temblor siento que retomo el camino que una bola de fuego me obligó a dejar por un tiempo. El fuego purifica, así que aprendí a aceptar y vivir cada momento, y ardí un rato antes de tragarme la bola. Ahora el fuego va por dentro.

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