domingo, 26 de abril de 2015

de animales, personas y lenguaje

La forma en que hablamos define nuestros mundos, que no alcanza para universos porque la mayoría es descuidada para hablar, por lo menos en colombia, el país donde vivo. La oscura violencia en la que estamos inmersos desde hace 60 años pasa factura a la pobreza en la educación. La mayoría habla por hablar, por llenar los espacios que los asustan, pero al final no dicen nada porque no hay coherencia entre lo que dicen y hacen. Políticos y periodistas hacen gala del desastre, a pesar de haber leído uno que otro libro, y por desgracia ellos se convierten en modelos a seguir por un pueblo francamente imbécil, malogrado y abatido.

Un país que dice "violento" para referirse a algo muy bien hecho, "mi gonorreita" para saludar a un amigo, o "pendejo" por cumplir las normas, implica que tiene una sociedad enferma. Detesto cuando comparan a los animales con acciones que consideran incorrectas. Zorra o perra a una mujer, sapo a alguien que denuncia, abeja a alguien que sabe hacer trampa, culebra a una deuda y burro a alguien que consideran ignorante es solo parte del asunto.

Por supuesto que en la esfera íntima es donde se gesta esa violencia verbal que adormece las emociones sanas y de ahí se replica al mundo. Luego se preguntan porqué los colombianos son tan denigrados en el planeta. La relación entre sexualidad, erotismo y amor que plantea Octavio Paz en La Llama doble evidencia la desconexión  que ha hecho de la sociedad donde vivo algo definitivamente inhumano.


lunes, 13 de abril de 2015

el quiebre de la corteza

Derribo un par de ladrillos para ver el atardecer, la luz dorada de la hora mágica irrumpe acariciando mis mejillas. Estoy congelado como un venado. Poco a poco el lugar se derrumba y se convierte en el jardín de R. Sus pasos saltarines se aproximan mientras canta, sé que está bailando aunque no la vea. La tranquilidad me inunda y me ahogo en su aroma. Ella es la mujer de mi vida, es el quiebre de la corteza.

domingo, 5 de abril de 2015

signos dobles

Dar la cara no es difícil, pero en ocasiones es imposible. La vida me ha hecho notar que la honestidad no es a prueba de balas por más que tengas hecho de kevlar el corazón. La era A.I. (antes de la internet) no era fácil para los forajidos de la identidad, me refiero a esos altos personajes que hacían obras de arte y no las firmaban, pues no tenían los medios de producción en sus manos. La espada de la pluma silbaba mientras escribían en sus papeles; los pianos eran debidamente aporreados en algún lugar recóndito mientras las guitarras bailaban en las esquinas, sin embargo no era fácil leerlos o escucharlos mientras no tuviesen cara.

El extremo opuesto se encuentra en la creciente individualidad propia de nuestras ciudades, haciendo que el nombre anteceda a la obra. Ahora los escritores fantasma hacen su agosto con los egos inflados de los necios que no tienen talento pero quieren ver su nombre en la marquesina. De hecho confieso que me gustaría ser fantasma de esa manera.

Pero quedamos los introvertidos, los que no queremos hacer ruido sin nueces y nos refugiamos en el bajo perfil, quienes hallamos en el álter ego una buena solución. Llevo cinco años parapetado en un seudónimo para tener la libertad de publicar lo que se me antoja, ya sea música, textos o videos. Me congelo al pensar que sea mi nombre de pila el que firme. Que yo sepa son apenas tres personas las que saben quien soy, no hay familiares, novias o algo por el estilo a quienes les haya confiado el secreto.

Sin embargo estoy presintiendo el momento de la desnudez incómoda, cada vez estoy más convencido que es un buen camino a seguir, al fin y al cabo la honestidad implica luchar y vencer la inseguridad y el temor.

P.D. Soy un doble signo doble, piscis con ascendente en libra :o