viernes, 1 de enero de 2016

grafología y libromancia

Prueba de grafología

Se sumergió, diptongo
dicotomía. Anzuelo, largo,
azulejos pegados, flotando 
en la comisura de sus 
labios.  Lobotomía temporal,
trascendencia vacía.


Soneto 9 de Shakespeare (tercera estrofa)

Lo que un pródigo gasta y distribuye
solo cambia de manos y se mueve
sin perderse. No así con la belleza:
quien guarda la belleza la destruye, 
y no existe el amor en quien se atreve
con un crimen de tal naturaleza.

Frankenstein de Mary Shelley (capítulo 1)

Varios meses transcurrieron así. Su padre empeoró, ella dedicó más tiempo a ocuparse de él, sus medios de subsistencia disminuyeron y, a los diez meses, su padre expiró entre sus brazos dejándola huérfana y desamparada. Este último golpe había sido excesivo para la joven, y estaba arrodillada llorando ante el féretro de Beaufort cuando mi padre entró en la habitación. Llegó como un espíritu protector y la pobre muchacha pronto se confió a su cuidado. Él, después del entierro de su amigo, la condujo a Ginebra y la puso bajo la protección de un familiar. Dos años después de esto, Caroline se convirtió en su mujer.

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