domingo, 29 de mayo de 2016

presagio rocanrolista

Ayer, como todos los sábados, pasé el día con mi hija. Fuimos al parque y también a una obra de títeres.  En la tarde se me acercó en el momento en que miraba un video musical, no recuerdo cual, y me dijo que yo era un rocanrolista pero que debía hacerlo en un escenario para que fuera realidad. Por diversas razones los atarbanes nunca hemos querido hacerlo pero sabemos que mi hija tiene toda la razón al respecto. ¿Presagios?

martes, 24 de mayo de 2016

en la noche

Se completan cinco años de llegar a una casa sin familia. Las paredes están atiborradas de dibujos de mi hija, algunas cosas de Lu que van y vienen, además de mi estudio que he abandonado un poco. Ya me atrevo a decirlo, no quiero seguir así; todos los días cuando le envío besos de buenas noches a mi hija, siento una ausencia enorme y un poco de envidia de su madre pues la tiene a su lado. Lu llenaba el vacío pues se acordaba de mi, pero poco a poco ha dejado de pasar, no sé si se repita, pero me acostumbré. Ahora el bajón es notorio. Felicito a quienes conservan la familia a su lado.

lunes, 23 de mayo de 2016

a la antigua

Por éstos tiempos incluso los adolescentes consideran que las relaciones duraderas no tienen mucho sentido. Para ellos una experiencia de más de un año es algo inconcebible pues consideran que se están perdiendo de algo mejor. Parece que todo está guiado por la inmediatez, fogonazos que consideran amor pero no son mas que sexo casual  con drogas disfrazados de libertad. En buena medida se la pasan haciendo listados, como si la cantidad fuera lo que importa, dejando de lado la calidad. Es evidente que la calidad implica dar algo más, y eso no está de moda en un mundo como el actual cada vez más llevado a la individualización, al goce efímero, al "hit and run" no muy lejano de los bárbaros.

No es extraño que estén perdiendo la habilidad para relacionarse como seres humanos para ser parte de hordas salvajes que viven en medio de la tecnología y de cierta calidad de vida que consideran el sine qua non, una completa contradicción pues no se dan cuenta de lo endebles que son. Su ilusión los hace pensar que son de avanzada pero realmente hacen apología del primitivismo sin apenas saberlo. Por supuesto que esto nada tiene que ver con el temple requerido para vivir sin dejarse llevar por excesos peligrosos, o tendencias manipuladas por los medios de comunicación en incluso por la misma tribu a la que creen pertenecer. Es fácil justificar errores cuando están avalados por su tropa, porque actúan como un ejército de estúpidos.

Por supuesto que la mayoría aún viven con sus padres, no conocen la importancia de tener y mantener su propia casa, de ser funcionales para una sociedad. Sin embargo exigen sus derechos, sin detenerse a pensar en los deberes que éstos conllevan. En mi opinión entran a formar parte de los seres humanos patéticos que en diez o quince años van a dar seminarios  que pretenden enseñar a los demás a partir de sus propios errores, cuando en su momento no escucharon a nadie más que a ellos mismos. Un claro ejemplo de estupidez.

Por mi parte seguiré siendo un dinosaurio que actúa "a la antigua" sin importar el que dirán, y sin pretender dictar normas de comportamiento autodestructivo como tendencia de la moda. Sí, creo en la familia, la amistad y el poder del amor, por cursi que suene.

domingo, 15 de mayo de 2016

a pesar de todo se rompen

En la publicación anterior me atreví a decir que la relación con Lu era como una pompa de jabón que no queríamos tocar por temor a que se deshiciera. Debo decir que las pompas de jabón están hechas para reventar a pesar de su belleza. A mi edad he aprendido a diferenciar lo que me gusta de lo que no; ahora me doy el lujo de decir no cuando es del caso. 24 años de diferencia no es poco, y debo reconocer que hay un par de cosas que la acercan demasiado a la adolescencia y no pienso negociar.

Además he soñado con la cantante angelical, 39 estupendos años y algunas coincidencias.

viernes, 6 de mayo de 2016

la ruta del tentempié

Llevamos el "asunto" con cuidado porque sabemos que suele reventar como una pompa de jabón cuando se quiere atrapar. Sabemos que la emoción del inicio tiende a decolorar con el tiempo. Nos extraña que en nuestro caso el orden se invierta y vaya tomando más color. Entonces damos un paso atrás para ver el cuadro completo y tener claridad al respecto, pero la tibieza tierna no se extingue y nuestra mirada se mantiene. Evitamos la cursilería como un mandamiento, pero las caricias van y vienen con las manos, las palabras, la mirada. Buscamos excusas para dormir juntos aunque sea veinte minutos luego del almuerzo. Deseamos que sea más frecuente pero el guión no lo dicta... de momento.