domingo, 15 de mayo de 2016

a pesar de todo se rompen

En la publicación anterior me atreví a decir que la relación con Lu era como una pompa de jabón que no queríamos tocar por temor a que se deshiciera. Debo decir que las pompas de jabón están hechas para reventar a pesar de su belleza. A mi edad he aprendido a diferenciar lo que me gusta de lo que no; ahora me doy el lujo de decir no cuando es del caso. 24 años de diferencia no es poco, y debo reconocer que hay un par de cosas que la acercan demasiado a la adolescencia y no pienso negociar.

Además he soñado con la cantante angelical, 39 estupendos años y algunas coincidencias.

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