sábado, 20 de agosto de 2016

dramática

La vida, cuando se empieza a comprender, resulta ser una puesta en escena en la que Dédalo es el DJ Grandmaster Flash del lugar. Probar el veneno que serví con descuido es ahora un asunto kármico que me abre los ojos para ayudarme a entender, a través del fuego, que el dolor se queda por dentro, esperando a explotar en el momento apropiado. De esa manera se aprende a agradecer, e incluso se sonríe al caminar sobre los vidrios rotos de aquella copa.

La vida es dramática, Shakespeare lo tenía claro. Somos actores de la obra que escribimos para nosotros mismos con cada decisión, cada acción, cada pensamiento. El fuego limpia los errores, es una de las maneras de llegar al final, y sabemos que es el final porque es bueno, como dijo Julibélula.

1 comentario:

Julibelula dijo...

Al final todo está bien y si no está bien, aún no es el final.
Besos