domingo, 25 de diciembre de 2016

los personajes de la trama

Hace tiempo siento que estoy cerca de algo importante en mi vida. Seguramente será bueno pero puede que no necesariamente bello. La intuición indica que conviene  esperar lo mejor pero estar preparado para lo peor. Mi carácter no es suave por mas que lo parezca en un primer momento, y eso confunde al personal, que se siente traicionado. Por eso he aprendido a dejar ir y agradecer lo vivido antes que se tiña de mezquindad.

Conozco la diferencia entre drama y tragedia y me gusta escribir aquí para desafiar demonios. No lo hago para buscar público, tengo claro que nadie lee blogs por éstos días y a mi escasamente me conoce el gato de mi tejado. Escribir es una suerte de terapia donde registro los hechos notables de mi vida. En ocasiones lo hago en tiempo real, en otros casos dejo que se decante, pero siempre lo hago con honestidad brutal... y eso en ocasiones no gusta. Julieta, la primera mujer con la que viví (ese es su nombre real), al momento de irse de mi vida me dijo que yo vivía como un escritor que sufre sus personajes, nada más cierto.

Recuerdo una entrevista con Jaime Bayly en la que define su forma de escribir, con la que me siento identificado. Como él escribo lo que vivo, y los personajes de la trama son reales aunque los cubro con pseudónimo. Por supuesto que hay diferencias evidentes: yo también uso nombre de pluma y la mía es una literatura casera, al igual que mi música. Sobra decir que no soy un superventas (risas en el auditorio).

Así que ofrezco excusas si apareces en mi blog y no te gusta lo que lees, pero ten presente que no voy a cambiar. Mejor será cortar por lo sano y seguir mi vida buscando protagonistas para la trama, porque hace tiempo siento que estoy cerca de algo importante en mi vida.


La entrevista con Bayly comienza en el minuto 20'15"

martes, 6 de diciembre de 2016

un par de meses en el ojo del huracán

Hace ya dos meses que no escribo. Cambios en todo sentido han hecho que mi vida me aleje por un rato del texto. La nueva vida que se presenta a mis ojos ya se ha registrado en el recibidor de mi hotel de una sola habitación. Siento la tranquilidad que hace aparecer inmóvil la rueda, aunque vaya a toda velocidad. Imagino que así es la vida vista por el ojo del huracán. Entre tanto no he aminorado la marcha, finalmente me decidí a abrir una cuenta en instagram y las imágenes, que son una buena parte de mi vida profesional, tomaron el protagonismo negado. Me he divertido. Mi nuevo cargo en la universidad es una tontería con nombre rimbombante que me ha dado la oportunidad de interactuar con gente nueva y, por supuesto, bellas mujeres. Además dirigí un documental que será estrenado el 25 de diciembre (curiosa fecha). Por lo tanto puedo dar fe de no haber perdido el tiempo, pero ya estoy de regreso.